GUATEMALA/AP
A nueve subió la cantidad de personas fallecidas en el ataque con una bomba incendiaria a un autobús cometido el 3 de enero, luego que un hombre murió en un hospital capitalino por complicaciones derivadas de las quemaduras sufridas.
«El señor Lázaro Donis, de 59 años, murió hoy con él se suman ya cuatro fallecidos en este hospital», dijo el miércoles a la AP Berania López, de comunicación social del Hospital Roosevelt.
Además murieron otras cuatro personas dentro del autobús y una más en otro hospital cercano el día del ataque.
El ministro de gobernación, Carlos Menocal, dijo la víspera que capturaron a Danilo Pérez Rodríguez, de 28 años, como sospechoso de haber fabricado la bomba. Otros dos pandilleros están presos acusado de participar en el ataque.
La policía señala como responsable de dejar la bomba dentro del autobús a Sonia Elizabeth Véliz Hernández o Dominica Elizabeth Carrera Hernández, alias «La Paquetona», capturada dos días después del ataque.
La hipótesis principal de la fiscalía gira en torno a que una pandilla decidió atacar el bus para presionar a que la cooperativa que lo opera pague las extorsiones que regularmente hacen esas organizaciones criminales a las rutas del transporte.
Entre las víctimas hay cuatro miembros de una familia, una madre y tres hijos, que al momento del ataque volvían de comprar los cuadernos para el año escolar que recién comienza. El padre de esa familia Jorge Cac se ha convertido en una especie de trágica celebridad luego que los medios locales organizaran colectas para apoyarle.
La inusitada fama le significó que pandillas intentaran extorsionarle también a él, que el gobierno le ofreciera un empleo y que el embajador de Estados Unidos acudiera al barrio marginal donde vivía la familia para participar en el entierro de uno de los hijos, fallecido el lunes.