WASHINGTON/AP
Dirigentes opositores venezolanos solicitaron este miércoles a la OEA que intervenga porque alegan que la ley habilitante concedida recientemente al mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, viola la carta interamericana democrática.
Tres diputados y el representante de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática entregaron al secretario general de la OEA José Miguel Insulza una carta de seis páginas en la que argumentan la necesidad de que el organismo multilateral intervenga.
Insulza dijo la semana pasada en entrevista con The Associated Press que la ley habilitante es contraria a la carta interamericana democrática y adelantó que varios países probablemente plantearán pronto el caso venezolano ante el Consejo Permanente, requisito obligatorio para cualquier actuación del organismo multilateral.
DESESTIMAN PEDIDO
Desde Caracas, el embajador venezolano ante la OEA, Roy Chaderton, afirmó hoy que fue un «fracaso» la visita que realizaron los opositores venezolanos a Washington, y dijo que esa acción es una «entrega antipatriótica a intereses que no son los de este país».
Chaderton, quien también se desempeña como diputado del Parlamento Latinoamericano, dijo a la prensa que los opositores viajaron a Estados Unidos a fin de entablar contactos para lograr el «apoyo intervencionista en Venezuela».
«Que un grupito de lo más entreguista de la oposición de Venezuela hayan corrido a hacer el papel de ‘acusetas’ (acusadores) en Washington no nos obliga a nosotros mucho menos a seguirlos», agregó.
El embajador criticó a Insulza, al que llamó «burócrata», y dijo que «acostumbra a escuchar los pronunciamientos, las quejas, las comunicaciones de la oposición venezolana…y no acostumbra escuchar ni siquiera consultar o escuchar la opinión del gobierno de Venezuela».
La diputada oficialista Cilia Flores también rechazó el viaje de sus colegas opositores, y dijo que el grupo, al que llamó «apátrida», fue hacer «el ridículo porque de paso no lograron el objetivo de que los estados miembros de la OEA se pronunciaran en contra de Venezuela».
La Asamblea Nacional otorgó el mes pasado a Chávez la autoridad de gobernar por decreto durante 18 meses, pese a que un nuevo congreso con presencia de legisladores opositores se instaló días más tarde.