Cinco mil viviendas. Ésa es la meta que tiene para 2011 la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), compuesta por una treintena de empresas.
- Al tercer trimestre del 2010 la construcción privada registró una caída promedio anual de 22.6 por ciento, 7.7 puntos porcentuales menos que el trimestre anterior.
Dicho sector, indica el informe de la Construcción Privada elaborado por el Banco Central de Nicaragua, registró una contracción de 21.6 por ciento, cuando el trimestre anterior fue de -25.5 por ciento.
En este destino se registró una menor caída en las construcciones de cabeceras y un crecimiento, aunque desacelerado, de 46.9 por ciento en las construcciones nuevas fuera del casco urbano de Managua. Asimismo, se observó un aumento de 33.2 por ciento en el número de viviendas finalizadas, tanto en Managua como en el resto de ciudades, indica el informe.
Reportes del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (Invur) indican que el programa de crédito, para el sector de interés social, ha motivado el surgimiento de nuevas construcciones de este tipo, especialmente en la capital.
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De lograr ese volumen de ventas, la colocación de casas crecería en 56 por ciento en relación con el año pasado, cuando fueron vendidas unas 3,200 casas.
Esas cifras son estrictamente del sector privado, al margen de las iniciativas estatales.
Alfonso Silva, vicepresidente de Cadur, explicó que esas cinco mil viviendas serían tanto de interés social, o con precios inferiores a los 30 mil dólares, además de casas con precios superiores a esa cifra. Sin embargo, el 80 por ciento de las ventas, o sea unas cuatro mil casas, serían del primer segmento.
Silva indicó que esperan que el 2011 sea positivo para el sector urbanizador, a pesar de ser un año electoral, debido a que hay mayor oferta de proyectos habitacionales y suficientes recursos disponibles en la banca.
Pero aunque este año la colocación de casas podría crecer en 56 por ciento, el sector urbanizador trabajará a la mitad de su capacidad real, indicó el representante de Cadur, porque podrían llegar a unas 10 mil viviendas nuevas.
FONDO POCO USADO
De los cerca de 80 millones de dólares que el año pasado el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y la banca privada pusieron a disposición de créditos hipotecarios, apenas se ha utilizado una cuarta parte, afirmó Silva.
“Ahí están los recursos, más bien la pregunta sigue siendo si la banca va a mejorar los mecanismos para mejorar ese nivel de colocación”, indicó.
Con los fondos del INSS, los créditos aprobados han sido con tasas de interés del ocho por ciento, con la posibilidad de reducirlas hasta el 5.5 por ciento, si se cumplen los requisitos establecidos en la Ley Especial para el Fomento de la Construcción de Vivienda y de Acceso a la Vivienda de Interés Social, para optar al subsidio estatal.
En el caso de las viviendas con precios mayores a 30 mil dólares, la tasa de interés base es del 10 por ciento.
Entre las peticiones de los urbanizadores al Sistema Financiero Nacional está la ampliación de los plazos del crédito, para que pasen de 15 años a 20 ó 25 años.
Se estima que el déficit habitacional del país es de al menos medio millón de viviendas, con una demanda que aumenta en 20 mil casas cada año.
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