Guillermo E. Miranda

Los retos políticos del 2011

Este año que recién empieza no solo está lleno de retos para la oposición, sino que también es un año de definiciones en las que el pueblo de una vez por todas podrá diferenciar con claridad quienes son los verdaderos opositores al orteguismo y quienes los zancudos que tanto daño le han hecho a Nicaragua. A mi juicio el primer gran reto que enfrentaría la oposición era en la Asamblea Nacional cuando se eligiera la nueva directiva de ese poder del Estado, el que Ortega lograra con una bancada de 38 diputados retener la presidencia de la Asamblea representó a todas luces la primer batalla perdida del año, aunque no puedo menos que expresar mi admiración y respeto por la diputada Miriam Argüello por su soberbia actuación de no dejarse manipular por el pacto.

El segundo reto que afrontara la oposición será la conformación de la ansiada unidad para enfrentar al partido de gobierno el próximo 6 de noviembre.

En este escenario, al menos que surja un imponderable, todo indica que los dos candidatos que se disputarán el voto democrático serán Arnoldo Alemán y Fabio Gadea, sí las negociaciones de los operadores políticos de ambos precandidatos no logran encontrar la fórmula mágica de hacer coincidir las expectativas políticas de ambos, entonces la democracia habrá perdido su segunda batalla. Otra tarea que le quedó pendiente a la oposición del año pasado es el nombramiento de los magistrados del Consejo Supremo Electoral, Corte Suprema de Justicia y Contraloría General de la República; por ser éste un año electoral, llegar al 6 de noviembre con los mismos magistrados corruptos y permitirles contar nuestros votos es en sí un riesgo, ya que podrían repetir el fraude electoral del 2008, previendo esa eventualidad Ortega ha venido maniobrando para atomizar a la oposición y de esta manera disminuir sus posibilidades de triunfo, facilitándoles al mismo tiempo las cosas a sus magistrados.

Ante este escenario, nuestra sobrevivencia democrática dependerá en gran medida de la postura que adopte la comunidad internacional antes y después de consumado el fraude que se avizora, ya que a mi juicio si ese momento llega, la “oposición” estará más ocupada en mutuas recriminaciones que en revertir los resultados del fraude. Solo el pueblo salva al pueblo, reza un refrán popular y en esta ocasión una vez más pareciese que tendrá que ser el pueblo el que volverá a tener que salvarse a sí mismo, lo triste de esta opción es que los dictadores y totalitarios como Ortega cuando son obligados a abandonar el poder, siempre dejan tras de sí pueblos empobrecidos y ensangrentados. Otros que tienen que definirse en el corto plazo es el “gran capital”, quienes pareciese están muy satisfechos administrando desde sus bancos los millones del Alba, algo parecido sucede con la iniciativa privada, cuyo presidente tiene más sombreros que don Francisco.

Pero volviendo a los retos de la oposición, en un artículo anterior afirmé que en política no gana el mejor, sino el que mejor hace las cosas y eso era específicamente para Fabio Gadea, al que considero por mucho el mejor candidato. En fin este 2011, más que un año de elecciones, es un año de definiciones y el pueblo tiene la obligación de estar a la expectativa para reconocer a los traidores a la causa de la democracia, aunque éstos se disfracen de opositores. A mi juicio la mejor manera de desenmascararlos es juzgarlos por lo que hacen y no por lo que dicen.

COMENTARIOS

  1. Jorge
    Hace 16 años

    Parece que aún no se despiertan, Ardoldo dejo de ser oposición hace rato, ahora es satelite de ortega, por favor despierten y no sigan perdiendo el tiempo tomadolo en cuenta.

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