El sacerdote jesuita Federico Argüello, fundador en Nicaragua del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, falleció ayer, dejando un gran vacío en la comunidad católica nicaragüense.
Iveth Chamorro, amiga personal del sacerdote y miembro de los Cursillos, dijo que hablar de la vida del padre Argüello “era hablar de la verdadera esencia de los Cursillos”.
“Fue un hombre que vivió para servir a Dios y a sus semejantes”, dijo Chamorro.
“Para nosotros, la comunidad de Cursillos, este momento es muy especial, pues celebramos la llegada de monseñor Argüello a la casa del Padre Celestial. Nosotros tenemos un profundo amor por el padre Argüello, porque fue por medio de él que iniciamos nuestros primeros pasos hacia el Señor”, agregó Chamorro.
Sor Rosa Argüello, hermana menor del sacerdote, dijo a LA PRENSA que el padre Federico constituyó una fuente de inspiración para su vida.
“Él fue un sacerdote bien entregado a servir a los ricos y a los pobres. Para mí fue una fuente de inspiración en la búsqueda de Dios. Como mi hermano mayor, yo lo quise enormemente. Fue muy especial”, dijo la religiosa, tras recordar que su hermano evangelizó en Matagalpa y en Diriamba, donde lo hizo montado en mula.
Sor Argüello también destacó la amistad que unió al padre Argüello con Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, Mártir de las Libertades Públicas, quien ayer cumplió 33 años de haber sido asesinado.
“Ellos fueron entrañables amigos, se quisieron muchísimo”, valoró sor Argüello.
CAPELLÁN DE OLAMA Y MOLLEJONES
Argüello fue el capellán del Movimiento de Olama y Mollejones, que dirigió el periodista mártir a finales de la década de los años cincuenta en contra de la dinastía somocista.

“Ellos fueron tan amigos que cuando se dio lo de Olama y Mollejones, él apoyó esa lucha de Pedro Joaquín Chamorro junto a otros valientes jóvenes y llegó a convertirse en el capellán de ese movimiento que luchó contra Somoza”, recordó la hermana del padre Argüello.
Tere Vargas, también miembro de los Cursillos, dijo que tiene los “recuerdos más lindos” del padre, a quien calificó como “un hombre de Dios”.
“Los Cursillos fueron la vida de monseñor Argüello, se entregó totalmente a la evangelización”, aseguró Vargas.
Hoy a las 10:00 de la mañana se realizará una misa de cuerpo presente en Catedral de Managua, celebrada por el arzobispo Leopoldo Brenes. Los restos de monseñor Argüello serán sepultados luego en el Cementerio General de Managua.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A ,1 A