Los sismos ocurridos el pasado fin de semana en la frontera con Honduras no deben ser motivo de alarma, ya que se trata de eventos normales de la naturaleza, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Entre el viernes y el domingo de la semana pasada un total de cinco temblores se registraron en la zona fronteriza de Nicaragua (departamento de Madriz, principalmente) y Honduras.
Aunque los sismos fueron superficiales y llegaron a ser sentidos por la población, Fabio Segura, director técnico de Geofísica del Ineter, aseguró que no hay razón para alarmarse.
Los temblores se dieron en los departamentos de Chinandega y Madriz, al norte de Nicaragua. Segura dijo que tres de ellos prácticamente se ubicaron en la línea fronteriza, uno en Nicaragua y otro en Honduras.
Todos fueron localizados en tierra firme, según los datos del Ineter.
El más fuerte registró una magnitud de 3.4 Richter, razón por la que el Ineter no emitió ningún tipo de alarma, tal como lo confirmó el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred).
A pesar de que la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), equivalente de Honduras al Sinapred, emitió una alerta, Segura mencionó que no hay razones para alarmarse.
Copeco incluso advirtió de la posibilidad de que ocurra un tsunami en cualquier momento, a causa de los temblores, en el Golfo de Fonseca.
El especialista del Ineter dijo que, al menos hasta ayer lunes, no había indicios de que un fenómeno de esta naturaleza fuera a darse como consecuencia de la sismicidad de la zona fronteriza.
Esto se debe, según Segura, a que todavía no se dan las condiciones para que eso ocurre, pues se necesitaría que se active una falla internacional y un enjambre con decenas de sismos para obtener una tendencia.
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