EL PASO, EE.UU./AFP
En un nuevo choque mediático entre Estados Unidos y Cuba, la televisión local difundiría anoche un vídeo de 40 minutos en el que el salvadoreño Francisco Chávez Abarca confiesa haber preparado atentados en 1997 por orden de Posada Carriles.
“Yo me declaro culpable de estos actos que hice… Fui una marioneta de Posada Carriles”, dice Abarca en fragmentos de la grabación del juicio en el que fue condenado a 30 años de prisión el 22 de diciembre por un tribunal de La Habana.
“Es insólito que un terrorista de la talla de Posada Carriles, que es el Osama bin Laden en América Latina, esté libre”, dijo a Radio Rebelde el abogado del gobierno venezolano, José Pertierra, quien estima que el juicio por fraude migratorio es un “show mediático”.
Nacido en Cienfuegos, Cuba, el 15 de febrero de 1928, Posada Carriles se opuso al gobierno de la revolución cubana desde su inicio y escapó de su país hacia Estados Unidos, donde adquiriría un papel clave entre el exilio cubano de Miami.
En 1961 se alistó como voluntario para invadir la isla por Bahía de Cochinos, en una acción auspiciada por la CIA, aunque no llegó a entrar en combate, porque la invasión fue rápidamente impedida por las fuerzas cubanas.
Dos años después ingresó al Ejército estadounidense, donde fue adiestrado en operaciones de inteligencia.
La CIA respaldaba entonces los esfuerzos de los exiliados cubanos para derrocar al gobierno comunista de Fidel Castro, pero ese apoyo se hizo menos decidido tras la frustrada invasión de Bahía de Cochinos, y de otros sucesos claves en la política estadounidense como el asesinato del presidente John F. Kennedy, en 1963.
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El ex agente cubano de la CIA, entre 1965 y 1976, Luis Posada Carriles, enfrenta desde ayer un juicio por fraude, por haber mentido a agentes de inmigración sobre su llegada a Estados Unidos, y perjurio, sobre su supuesta implicación en actos de terrorismo.
Posada, quien es pedido en extradición por Cuba y Venezuela por los cargos de terrorismo, podría enfrentar una pena de hasta 60 años de cárcel. El proceso contra él inició ayer con la selección del jurado.
Es la segunda vez que este activista, que ha confesado públicamente que quiso matar al líder cubano Fidel Castro en varias ocasiones, es juzgado en El Paso, por la misma juez. A las 10H00 locales (17H00 GMT) comenzó el proceso para seleccionar a los 12 miembros del jurado en la Corte Federal de El Paso, Texas, para el juicio presidido por la juez federal Kathleen Cardone.
Posada Carriles llegó a la Corte momentos antes del inicio del proceso, acompañado de sus abogados. En el exterior del edificio una docena de personas manifestaron para exigir la extradición del acusado a Venezuela, mientras que miembros del grupo anticastrista Junta Patriótica Cubana lo defendieron.
El domingo medio centenar de habitantes de El Paso y de grupos de Florida realizaron en una iglesia en esta ciudad de Texas un simbólico “tribunal del pueblo” contra Posada Carriles, donde presentaron testimonios de familiares de víctimas de actos presuntamente cometidos por el ex agente.
Con un pasado que se remonta a la frustrada invasión de la cubana Bahía de Cochinos, auspiciada por la CIA en 1961, y operaciones de inteligencia en Nicaragua, Venezuela, Guatemala, El Salvador, Chile y Argentina, Posada Carriles ha sido una constante fuente de problemas para Washington.
Encarcelado en 2005 por entrar ilegalmente a Estados Unidos, fue liberado bajo fianza en mayo de 2007 por un juez federal de Texas. El magistrado sostuvo que el gobierno de Estados Unidos tendió una trampa a Posada Carriles al utilizar un interrogatorio para la obtención de la ciudadanía como medio para obtener pruebas en su contra.
El gobierno estadounidense apeló su liberación y en el nuevo juicio intentará hacer pesar nuevos cargos por perjurio presentados en 2009.
Para la Fiscalía federal estadounidense, Posada Carriles mintió cuando aseguró que no había participado en una campaña de atentados contra hoteles cubanos en 1997, que causó la muerte de un turista italiano. La Fiscalía presentará testimonios de la periodista Ann Louis Bardach, que llevó a cabo en 1998 una entrevista en la que presuntamente el anticastrista reconoció su participación en esos actos.
En 2007, Posada Carriles solicitó oficialmente asilo político en Estados Unidos, pero rápidamente retiró su petición para no dejar en situación embarazosa al gobierno del entonces presidente George W. Bush. Desde su liberación ha estado viviendo en Miami junto a su familia.
Nacido en Cuba y ciudadano venezolano, Posada Carriles fue encarcelado en Venezuela en 1976, acusado de haber tramado el derribo de un avión cubano causando la muerte de 73 personas. El aparato partió de Caracas.
En 1985 escapó de la cárcel y en 2000 fue sentenciado a 8 años de cárcel en Panamá por intentar asesinar allí al entonces presidente cubano Fidel Castro. Cuatro años después fue indultado. Estados Unidos se ha negado a extraditarlo a Cuba o Venezuela, alegando que allí podría ser torturado.

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