LOS ÁNGELES/AFP
El médico personal de Michael Jackson ordenó dos meses antes de la muerte del cantante 255 frascos del poderoso sedante que lo mató, dijo ayer un farmaceuta como testigo en una audiencia preliminar que determinará si el doctor debe ir a juicio por este caso.
El doctor Conrad Murray, quien comparece por segunda semana consecutiva en las audiencias preliminares por la muerte de Jackson en junio de 2009, ordenó frascos de la anestesia propofol para que fuera entregada en su casa en Santa Mónica, dijo el testigo que distribuyó la droga.
Murray está acusado de homicidio involuntario, pero negó los cargos en su contra, alegando que mientras él le daba propofol a Jackson nunca le dio una dosis que fuera capaz de matarlo.
Tim López, dueño de la farmacia Applied Pharmacy Services en Las Vegas, dijo que Murray ordenó 255 entre el 6 de abril y el 10 de junio, casi dos meses antes de que Jackson sufriera un paro respiratorio el 25 de junio de 2009 en la mansión que alquilaba en Beverly Hills.
El propofol fue de las tantas drogas que entregaron a Murray, quien dijo que tenía una clínica en el área de Los Ángeles pero no identificó nunca quién o quiénes eran sus pacientes, dijo López en la Corte Superior de Los Angeles.
La semana pasada una mujer con quien Murray tuvo un hijo en marzo de 2009 dijo en la Corte que el médico había recibido algunos paquetes en su apartamento de Santa Mónica mientras él se hospedó allí entre marzo de 2009 y junio 2009.
Los fiscales acusan a Murray, de 57 años, de haber “abandonado a su paciente” después de haberle administrado propofol entre las 10:40 y las 11:00 a.m. locales para ayudar a Jackson a dormir, y que luego intentó encubrir la muerte del músico.
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