No son estos momentos de tranquilidad en el campamento del Oriental. Y mientras los Tigres observaban en sus narices el esfuerzo de los Leones por evitar el colapso, ahora es el Bóer quien ha emergido como amenaza, cuando se calienta la Liga Profesional de Beisbol en nuestro país.
Es curioso todo lo que ha sucedido. Y quizá sólo en el beisbol ocurren estas cosas tan insospechadas. Hasta hace unos días, Granada parecía el más peligroso rival para el Chinandega, que es lo más parecido a un equipo profesional en nuestro medio, y que ya tiene en sus manos el boleto para la Serie Final.
Pero después del fin de semana Granada no sólo ha dejado de ser un peligro para los occidentales, sino que está a punto de quedar fuera de la liga, si no se para con firmeza en esta recta final. El Bóer, en cambio, está revitalizado en el segundo lugar y los Leones le han puesto el aliento en el cuello a los granadinos.
No sé cuál es el precedente de este formato utilizado en la Liga, en el que tres de cuatro equipos van a los playoffs, pero ha resultado un éxito. A estas alturas, todos los conjuntos tienen chance y, con excepción de Chinandega, ninguno tiene nada seguro. Y al calendario sólo le quedan tres partidos para agotarse.
Una racha de cinco victorias tiene a los Indios adelante. Pero por sólo un juego. Esa ventaja podría borrarse mañana. De todas formas, los Indios están adelante, también por un asunto de momentum sicológico. Luce como un equipo crecido, que ha venido de menos a más y ha espantado las dudas.
Los Leones también están en racha. Tienen tres victorias en línea. Y a pesar de las dificultades que han tenido para ganar de forma consistente, su historial de éxitos y su combatividad hacen que siempre se les vea con respeto. Pero necesitan ganar ahora. El pasado sólo sirve en términos de experiencia.
Granada es el que está en más problemas. No está eliminado y quizá se endereze. Pero será interesante observar su carácter, después de verlo pelear con intensidad y tropezar ante un Bóer que no bajó los brazos. La frustración puede resultar dañina. Ese es un club de buen talento, pero algo no está cuajando y su pitcheo está trabajado.
Sin embargo, esto es beisbol y nadie es tan inteligente para saber de qué lado irán las cosas, menos cuando sólo quedan tres juegos pendientes.
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