LA PAZ/ EFE
Los sindicatos de choferes de Bolivia decidieron subir las tarifas del transporte público entre 22 y 24 por ciento, pese a que el Gobierno de Evo Morales dejó sin efecto el alza del coste de los combustibles líquidos, informan ayer medios locales.
Según los diarios, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia se reunió el viernes en la ciudad oriental de Santa Cruz y determinó aplicar desde este lunes el incremento, que variará en cada región, tras haber mantenido congeladas las tarifas por más de una década.
El secretario ejecutivo del sector, Franklin Durán, justificó la decisión al asegurar que un estudio técnico y financiero encargado por la Autoridad de Transportes a una firma consultora privada en 2010 indicó que las tarifas podrían subir un 42 por ciento.
En una rueda de prensa ofrecida en la región central de Cochabamba, Morales lamentó ayer la decisión de los transportistas y pidió a las alcaldías del país “que pongan de su parte para frenar cualquier incremento de tarifas” del transporte.
El alcalde de La Paz, el opositor Luis Revilla, recordó que las normas vigentes señalan que todo incremento “tiene que ser fijado a través de rangos por el Gobierno central y una vez que existan esos rangos recién es el Gobierno municipal el que podría actuar sobre la fijación de tarifas”.
Hace dos semanas, el Gobierno subió entre un 57 y 82 por ciento el coste de los principales combustibles líquidos, lo que derivó en que los transportistas aplicaran por su cuenta una subida de tarifas de entre 50 y 100 por ciento, así como el alza de precios de los alimentos. Una ola de protestas de sindicatos y organizaciones vecinales obligó a Morales a retroceder en la medida, asumida para dirigir a otras áreas los recursos destinados a la subvención del coste de los combustibles en el mercado interno y frenar su contrabando.
Morales dijo en un acto con alcaldes de zonas rurales que el alza de carburantes era necesaria, pero se presentó en un momento inoportuno.
El líder de los choferes advirtió que las tarifas del transporte público seguirán subiendo si ocurren incrementos graduales del coste de los combustibles.
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