Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
Una fundación ambientalista costarricense apareció hoy poniéndole precio a los supuestos daños ambientales provocados en este país por la limpieza que realiza Nicaragua en el río San Juan, cálculo que está basado en el parcializado informe de la convención de humedales Ramsar que se realizó sin haber visitado el terreno.
«Los daños por servicios ambientales en la zona de isla Calero, Pococí, en Limón, podrían superar los $10 millones anuales, según un informe de la Fundación Neotrópica», informó el diario La Nación.
El director ejecutivo de esta fundación no gubernamental, Bernardo Aguilar, dijo que presentarán un documento con estos cálculos a la cancillería costarricense para que las use como prueba en la Corte Internacional de Justicia.
El cálculo fue hecho con el informe de la convención de humedales de Ramsar, el cual concluyó que el dragado en el río San Juan provoca daños al medio ambiente de Costa Rica.
El informe Ramsar ha sido descalificado por ambientalistas y el gobierno de Nicaragua, porque los técnicos ni siquiera visitaron el sitio y solo analizaron parcialmente la información aportada por los costarricenses, es decir, videos y fotografías, entre otros elementos.
El canciller Rné Castro dice que Costa Rica tiene «ases» bajo la manga en este litigio contra Nicaragua, los cuales saldrán a la luz a medida que avance la audiencia en la Corte.
De los que se conocen públicamente están los mapas oficiales de los dos países que no han sido verificados en el terreno, dos informes políticos de la Organización de Estados Americanos, el informe parcializado de Ramsar y ahora, otro de la Fundación Neotrópica.
Costa Rica pretende frenar la limpieza del río San Juan, alegando que afecta su medio ambiente.
Aunque Costa Rica seguirá pidiendo en el exterior recorte de ayuda a Nicaragua y continúa con su denuncia en cuanto foro pueda, Chinchilla descarta romper oficialmente relaciones diplomáticas y cerrar las fronteras porque asegura, por Nicaragua pasa gran parte del comercio de su país.
«¿A quién beneficia el cierre de fronteras?», se preguntó Chinchilla, quien a finales de año criticó a los empresarios de su país que pidieron diálogo inmediato con Nicaragua,
«Todo el comercio costarricense pasa por Nicaragua y Costa Rica es el país que más gana con la integración centroamericana», añadió.
Los sectores más xenófobos costarricenses han propuesto en medios de comunicación y redes sociales como facebook, ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales, cierre de fronteras, gravar tributariamente las remesas y hasta construir un río o canal paralelo al río San Juan.