Por Josué Bravo
CORRESPONSAL /COSTA RICA
Costa Rica recuerda hoy el trágico terremoto que devastó hace dos años el centro del país, dejando 25 muertos y 5 desaparecidos, así como pérdidas millonarias en cultivos, infraestructura y sistema eléctrico, entre otros problemas.
A la 1:21 de la tarde del ocho de enero de 2008, un terremoto de 6,2 grados en escala Richter sacudió la zona central y el resto del país, teniendo una profundidad de 7,1 kilómetros.
El epicentro fue ubicado por la Red Sismológica Nacional (RSN), a cuatro kilómetros al suroeste de la comunidad de Cinchona, Cantón comunidad de la Provincia de Alajuela que fue sepultada por un enorme alud.
De los 25 fallecidos, 9 fueron inmigrantes nicaragüenses que llegaron a la zona a trabajar. También permanecen dos nicaragüenses desaparecidos de los 5 reportados por las autoridades.
Se cree que estos dos nicaragüenses, la joven Idania Pérez y su coterráneo José Baldelomar Barrios, quedaron sepultado en el enorme alud que arrasó con la comunidad de Cinchona.
Esta mañana los familiares que perdieron a estas 30 personas y demás afectados del terremoto, celebrarán una misa solemne a 300 metros de la antigua fábrica El ángel, sitio donde ocurrió la mayor cantidad de fallecidos.
En el sitio donde harán la misa se ubicaba Soda La Estrella, donde fallecieron nicaragüenses y costarricenses. Aunque en este sitio hubo escenas de terror, también ocurrieron verdaderos milagros pues la pareja de nicaragüenses compuesta por Freddy Garzón Mora y Karen López, así como la hija de ambos Hellen, salieron del alud pese a que parcialmente quedaron sepultados.
Quien rescató a Karen y a Hellen fue el propio Garzón, quien perdió otros familiares nicaragüenses en el terremoto.
«Mi papá estaba en la soda al momento que se vino el terremoto. Entonces salió y sacó a pura mano a mi hermanita y a mi mamá. Mi hermanita solo la cabeza tenía afuera y ella gritaba auxilio para que le ayudaran a salir», relató días después Jerson, hijo de la pareja y quien en ese momento tenía 13 años pero conversaban con una madurez de un hombre de 40.
«Yo estaba viendo tele y cuando se dio eso, fui a buscar a mis hermanos. Ellos estaban como hundiéndose en la tierra, yo les agarré la mano y los saqué. Después llegaron unos señores del Mopt (Ministerio de Obras Públicas y Transporte) y nos dijeron que nos fuéramos a una zona plana», recordó.
«Todo esto ha significado una prueba durísima, porque mi papá perdió unos familiares que ya fueron enterrados. Digamos es una experiencia que jamás uno ha vivido, muy duro, un milagro. Mi mamá gracias a Dios está mal de las piernas, pero está con vida. Lo que importa es nuestra familia, lo material no importa», dijo en ese momento.
Según el recuento, Costa Rica perdió 280 mil 537 millones de colones, que al tipo del cambio actual la cifra rondaría los 550 millones de dólares. Las principales afectaciones fue un una planta eléctrica llamada Cariblanco del Instituto Costarricense de Electricidad.
Per también hubo daños en 71 comunidades, más de un mil personas en albergues y 125 mil personas afectadas indirectamente por la tragedia.
Se dañaron 2 mil 387 viviendas, 29 centros escolares y puestos de salud, colapsaron puentes, carreteras y hasta murieron animales.
A dos años de la tragedia aún vive el recuerdo entre los afectados, pero poco a poco el gobierno y la empresa privada ha ido restaurando la zona, eso sí, luchando con la burocracia que abunda en estos países.
Se han restaurado empresas y se han construido viviendas para las familias que lo perdieron todo, pero la población aún sigue clamando pro ayudas.