CORRESPONSAL/COSTA RICA
La Cancillería costarricense tiene “ases” bajo la manga que serán presentados en las audiencias preliminares que se realizarán la próxima semana en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
[/doap_box]
El canciller René Castro indicó que el informe de la convención de humedales Ramsar, que asegura que Nicaragua daña el ambiente con la limpieza del río San Juan sin haber siquiera visitado el sitio, es parte de las “pruebas” que este país presentará a los jueces de la Corte.
Castro dijo que el informe Ramsar es una de las pruebas que ha hecho pública su país, pero hay otros que serán dados a conocer a medida que se vayan exponiendo en las audiencias programadas para el 11, 12 y 13 de enero en el Palacio de La Paz de La Haya, Holanda.
Costa Rica también lleva a La Haya resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), a pesar que tales son de carácter político y no jurídico, así como documentos históricos.
La tesis de Costa Rica de supuesta invasión y daños ambientales sobre la demanda planteada contra Nicaragua el pasado mes de noviembre se basa en dibujos y mapas que no han sido verificados en el terreno, de que un sitio en la desembocadura del río San Juan le pertenecería.
Sin embargo, la demanda que tiene Costa Rica en la CIJ contra Nicaragua se basa en un territorio nicaragüense que el Gobierno costarricense pretende, como es Harbour Head, en la desembocadura del río San Juan.
Así lo establecen el Tratado Jerez-Cañas de 1858, al igual que los laudos Cleveland y Alexander. Además, la CIJ reafirmó en una sentencia del 2009 que Nicaragua tiene derecho a dragar el San Juan.
Nicaragua considera que las intervenciones de la OEA, así como la de la Convención Ramsar, no tienen base legal para que la Corte le adjudique su territorio a Costa Rica.
Aún así, Nicaragua no ha emitido juicios sobre la resolución de Ramsar.
Nicaragua inició el pasado mes de octubre la limpieza del río San Juan, cuyo caudal se ha visto afectado por la sedimentación y contaminación de afluentes costarricenses como los ríos San Carlos y Sarapiquí.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A