LA PAZ/AFP
El presidente Evo Morales reiteró ayer la necesidad de subir el precio de los combustibles en Bolivia, a pesar del rechazo popular, para contar con recursos económicos que permitan a empresas petroleras explorar y producir petróleo.
“Cualquier empresa siempre va a invertir para recuperar su inversión y tener ganancias, ni con 10 ni con 27 dólares lo hacen. La única forma es nivelar los precios de los carburantes en Bolivia y así cualquier empresa va a tener utilidades”, afirmó el mandatario en conferencia con la prensa extranjera.
El precio de barril de petróleo fue fijado hace más de seis años por razones políticas en 27 dólares, a pesar de que en los mercados internacionales costaba de tres a cuatro veces más, lo que ha llevado desde entonces a tener combustibles a precios subvencionados en Bolivia. De los 27 dólares, las empresas petroleras, privadas o estatales que operan en Bolivia, solo acceden a 10, pues el resto se destina al pago de impuestos.
Morales reconoció que esos 10 dólares no es un incentivo para ninguna empresa que quiera invertir para buscar petróleo.
Bolivia consume 35,000 barriles de crudo, con una producción menguante. Como ejemplo, en 2006 el país producía 10,200 barriles diarios contra 4,900 en 2010, según datos de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
La diferencia obliga a la importación de diesel y gasolina, principalmente de Venezuela y a venderlos en el país a precios subvencionados, lo que le costó a Bolivia 360 millones de dólares en 2010, con la tendencia de crecimiento en los próximos años, según Morales.
El panorama obligó al presidente Morales a eliminar este subsidio y, por lo tanto, a elevar el precio del diesel, la gasolina y otros carburantes en más del 80 por ciento, el más alto de la historia local. La medida generó fuertes protestas civiles, lo que forzó a Morales a revertir la medida la semana pasada.
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