Se ha informado desde León, que Julio Medina, quizá el más brillante intermedista que ha desfilado por los campos nacionales, será el manager de los Leones en el próximo torneo de beisbol superior.
¡Qué bueno! Medina es una leyenda en el beisbol. Se le considera el mejor jugador de los años ochenta, etapa en la que incluso fue una especie de símbolo y hasta rechazó ofertas para saltar al beisbol rentado, para quedarse con los Leones y la Selección Nacional, en la que dejó huellas que aún persisten.
Medina fue lo que podríamos llamar un bateador puro, de ésos con una gran habilidad para hacer contacto con la bola, que utilizan todo el campo para conectar sus batazos y que resulta una proeza poncharlos, porque además son selectivos y disciplinados en el plato. Julio también enseñó poder ocasionalmente.
Su defensa era impecable y como jugó en la época en la que los fildeadores se tiraban de cabeza por los batazos, su impacto fue mayor que otros grandes camareros que le antecedieron. Tuvo además un brazo poderoso y fue un jugador rápido en las colchonetas, de buenos instintos y muy inteligente en su desempeño.
Sin embargo, ¿qué tal resultará como manager? Todo el brillo que tuvo como jugador, no es un pasaporte al éxito como timonel y eso lo sabe el propio Julio, que ya tuvo su probadita como mentor con el San Fernando y no le fue bien. Jugar y dirigir son cosas muy distintas. Se depende mucho de los otros.
Los managers varían en cuanto a calidad, perspicacia y habilidad para administrar el pitcheo, que es a mi modo de ver las cosas, el aspecto en el cual se da una directa incidencia del mentor en el desenlace de un juego. Luego intervienen factores como la suerte, capacidad para motivar y sobre todo liderazgo, un elemento en el que debe mezclarse autoridad y confianza.
En nuestro beisbol algo ha pasado, pero destacados jugadores, que son además, conocedores plenos del juego, no han tenido éxito dirigiendo, y la cuenta va desde Rigo Mena hasta Henry Roa, pasando por Calixto Vargas, Alex Torres, Apolinar Cruz y Roberto Espino, sólo por mencionar unos pocos.
Ahora viene un nuevo turno para Medina y vamos a ver de qué lado queda inscrito su nombre, si entre quienes han sido exitosos jugando y dirigiendo, o entre quienes triunfaron en un solo ámbito. De todas formas, será un atractivo adicional para el próximo torneo, el contar con figuras de la talla de Medina.
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