La normativa que regula la comercialización y distribución del Gas Licuado de Petróleo (GLP) en el país sufrió una reforma que fue aprobada por el Ministerio de Energía y Minas a finales del año 2010.
El objetivo de estos cambios surgen con la finalidad de proporcionar al ente regulador, el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), mayores disposiciones legales para controlar la venta de este producto en el mercado nacional.
David Castillo, presidente del Consejo Directivo del INE, explicó que estas reformas vienen a fortalecer el trabajo del ente regulador y permitirán “preservar con mayor rigor” los derechos de los consumidores.
Castillo explicó que las reformas básicamente consisten en fortalecer la norma de aplicación de multas y sanciones para la venta y comercialización del GLP.
MÁS CONTROLES
Castillo señaló que a nivel general se ha venido creciendo en materia de las inspecciones en la venta del Gas Licuado de Petróleo.
Afirmó que el control en la comercialización de este derivado del petróleo ha crecido, logrando que la venta de cilindros bajos de peso sea cada vez menor en el país.
Explicó que la nueva normativa permite aplicar multas y sanciones directas a las empresas envasadoras de GLP que vendan los tanques fuera de su peso y de su mezcla y no al distribuidor minoritario. “En este campo tenemos presencia permanente. Hemos logrado realizar mayores controles sobre la venta de los cilindros de gas con bajo peso y pasar de un 75 por ciento hasta 20 por ciento, que es un avance notable”, afirmó.
PLANTAS AUTOMÁTICAS
Castillo destacó que una de las nuevas disposiciones legales que establece la nueva norma de regulación y venta de GLP es que cada empresa deberá invertir en la modernización de sus plantas.
Afirmó que este año cada empresa deberá presentar al INE los diseños y plan de inversiones para aplicar estas modernizaciones que son obligatorias.
Indicó que la idea es que cada envasadora de GLP instale nueva tecnología que permita que el proceso de llenado de los tanques sea completamente automático.
“La nueva normativa permite aplicar multas directas a las envasadoras que sean encontradas vendiendo cilindros bajos de peso, sobre todo cuando se compruebe que el sellado de los tanques es correcto. De tal manera que la multa será para la empresa y no para el distribuidor minoritario o pulpería donde se comercializa el tanque. La normativa les obligará a transformar sus plantas para que éstas sean automáticas y quitar la intervención humana en el llenado de los tanques”, añadió.
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