Félix Rivera Méndez/ CORRESPONSAL/ JINOTEGA.- La fotografía de una mujer con el rostro lleno de alfileres, un mensaje y un vaso de perfume enterrado fue lo que encontró el señor Margarito Meza Blandón mientras limpiaba la tumba de un ex combatiente caído en la guerra de los años ochenta. Junto a la imagen se leía un mensaje que decía: “Te acordarás de mi, Luz Marina y de Heriberto. Podrás si acaso curarte de esta maldición, si no te maltrataré toda la vida…”
Éste es apenas uno de muchos casos de brujería que se han encontrado en el cementerio de Jinotega. “La gente es irrespetuosa y anda creyendo en eso. Creen que van a controlar a una mujer o a un hombre. Cuando alguien a uno lo quiere, lo quiere y cuando no, que no anden gastando su dinero y perdiendo su tiempo, pagándole a brujos para que les hagan estos trabajos sucios”, opinó Meza.
Meza, quien laboraba de panteonero, pero que ahora trabaja de manera independiente, aseguró que ha encontrado muñecos de cera revueltos con plumas de zopilote, alfileres de cabeza, osamentas humanas…
Por su parte, Porfirio Gadea Castro, hijo del famoso y prestigiado curandero Nando Gadea, quien con cáscaras de árboles curó a miles de personas de Nicaragua y Centroamérica, desaprobó esas prácticas, “porque mi papá jamás anduvo con esas cosas, estafando a la gente, más bien se dedicó con esmero a curar a miles de personas”.
Los pobladores de la zona solicitan a la Alcaldía de este departamento que refuerce la vigilancia en el cementerio para que el sitio no sea utilizado para hacer brujerías.
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