Francys Orozco Jarquín no tuvo tiempo de saborear la cena de fin año. El regalo que había esperado los últimos nueve meses decidió adelantarse y tocar las puertas de su vientre al amanecer del 2011. A las 3:15 de la mañana del primero de enero llegó al mundo el nuevo miembro de esta familia.
Con 5.40 libras, fino y escaso cabello negro y un tono rosa en las mejillas, Ashlyng Magaly es la primera bebé del año que fue recibida por el equipo médico de turno en este hospital materno infantil.
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“Estoy feliz y espero poder irme a mi casa pronto. Ambos estamos bien, el miedo y la ansiedad ya pasaron”, cuenta Francys Orozco, de 20 años, quien se muestra agotada luego de su primer parto.
Aunque Ashlyng nació quince días antes de la fecha de parto prevista, nació con “el pan bajo el brazo” y recibió su regalo de parte del equipo del Hospital Berta Calderón.
En la sala de maternidad Meybol Rostrán y Meyling Trejos también compartían la felicidad de ser las primeras madres de este año.
Pasada la medianoche y luego de los abrazos de Año Nuevo Meyling Trejos, de 20 años, comenzó a sentir las contracciones. “Sentí miedo, pues el dolor es increíble, pero me encomendé a Dios y todo salió bien. Mi hijo pesó 5 libras y está sanito, que es lo importante”, dice la orgullosa madre que aún no decidía el nombre de su primogénito.
Para Meybol Rostrán, de 16 años, su hija “es más linda de lo que imaginaba”. Ella llegó al centro asistencial durante la madrugada en compañía de su madre y a las 4:50 de la mañana María Guadalupe, con 7.93 libras se convirtió en la segunda bebé nacida este año.
SANOS Y BIEN ALIMENTADOS
Luego de ser examinados por el pediatra de turno, los bebés fueron entregados a sus madres para que iniciaran el proceso de apego precoz.
“Luego del parto hablamos con las madres acerca de la importancia de la lactancia materna, del cuido del recién nacido y la planificación familiar”, explica la licenciada Gladys Rivas, inspectora de turno del Hospital Berta Calderón.
Mientras tanto, las tres nuevas madres se recuperaban de una titánica labor de parto y daban las primeras dosis de amor y vida a sus hijos que eran amamantados.
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