Miami/Ap.- Si pudiera, LeBron James cambiaría muchas cosas del 2010.
¿Preví nuestros primeros momentos difíciles? No en esa magnitud. Sabía que tendríamos algunos baches en el camino, pero, ¿al grado que tuvimos? Creo que nadie de nosotros esperaba eso. Ninguno aquí en Miami ni ninguno en la liga esperaba que tuviéramos esas eventualidades y tribulaciones. Pero nos hizo ser lo que somos ahora, en camino al 2011, añadió.
En otras palabras, el Heat ha andado colectivamente un camino similar al seguido por James en lo individual en los últimos 12 meses.
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Por ejemplo, quisiera haber evitado la derrota ante Boston en los playoffs, la forma en que tomó la decisión de dejar las filas de Cleveland y el rompimiento de su larga relación con los Cavaliers.
Pero, ¿se arrepiente el astro de la NBA de algo en el año?
Nada, dijo James, dos veces nombrado el Jugador Más Valioso de la NBA, al hacer un recuento de un año muy distinto a otros en su vida. Además, hizo pronósticos para el 2011, el año en que Miami espera llegar al título en vez de agravar la controversia por haber contratado al superastro.
“Fue absolutamente un buen año”, aseguró James el viernes en una entrevista con AP mientras descansaba a un lado de la cancha de prácticas del Heat. “No lamento ninguna decisión que haya tomado y estoy feliz donde estoy ahora. Creo que mi familia, mis amigos, todos están entusiasmados con mi nuevo comienzo. Y yo definitivamente lo estoy”.
Y lo dice en un sentido amplio.
En términos de negocios, aunque hay estudios que sugieren que su “Puntuación Q” —la medida en que algo o alguien atrae a una audiencia considerable— sufrió un duro golpe después del receso de temporada, las ventas de su nuevo jersey de Miami y de su línea reciente de zapatillas deportivas Nike van en aumento.
En el ámbito personal, algunos de quienes lo han conocido mejor dicen que está tan feliz como lo ha estado por años. Y en la cancha de basquetbol, el Heat sigue ganando terreno.
Al ganar 16 de sus últimos 17 partidos, el Heat llega al 2011 con una foja de 25-9, y habrá más que unos cuantos en la NBA diciendo que el equipo está jugando tan bien como cualquier otro en la liga, quizá mejor. Todo el ánimo negativo después del comienzo de 9-8 parece en el olvido.
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