Un análisis realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) reveló que las plantas de generación térmica en la región centroamericana causan importantes aumentos en la emisión de gases contaminantes de efecto invernadero, afectaciones directa a la salud humana y altos costos económicos, que en su mayoría no se consideran.
El trabajo, que se sustentó en un análisis del funcionamiento de 25 plantas generadoras térmicas de mayor importancia en la región (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá), estimó las externalidades (costos no compensados) de la generación de energía eléctrica a base de combustibles fósiles, por el orden de los 20.3 millones de dólares anuales.
Este costo se justifica sobre el impacto en la salud de la población afectada por las emisiones de gases que producen las plantas y equivale al 0,02 por ciento del Producto Interno Bruto de cada país en el año de referencia utilizado para los cálculos, 2008.
El estudio estima que para el período comprendido entre el 2010-2025 se tendrá un costo externo anual promedio de 307.2 millones de dólares por externalidades asociadas al cambio climático y unos 44.3 millones de dólares promedio anual por externalidades asociadas a impactos en la salud humana.
“Las emisiones que deja la generación térmica, producen impactos locales como la contaminación de áreas urbano industriales y regionales. Afectaciones como la lluvia o deposición ácida; el cambio climático y proliferación de enfermedades como la disminución del flujo de aire en las vías respiratorias en los niños y población en general; irritación de las mucosas oculares y del tracto respiratorio superior”, destaca el estudio.
Además se señalan disminuciones de la resistencia a las infecciones del aparato respiratorio; deterioro de la función pulmonar en los niños y en la población sana; aumento de la frecuencia, duración y severidad de las crisis agudas en pacientes asmáticos y de angina en pacientes de cardiopatía; incremento de la prevalencia y los síntomas de las enfermedades respiratorias obstructivas crónicas como la bronquitis y cáncer pulmonar.
Una estimación de la CEPAL, basada en datos recogidos en el año 2008, señala que el subsector eléctrico en Centroamérica pudo consumir 17.8 millones de barriles de derivados de petróleo, 15.8 millones de fuel oil, según detalló.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A