
NUEVA YORK/ EFE
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, asumió ayer su responsabilidad por la insuficiente respuesta de los servicios municipales al temporal que enterró la ciudad bajo una gruesa capa de nieve y que, tres días después, aún resulta una pesadilla para muchos de sus habitantes.
Bloomberg reconoció que está “profundamente insatisfecho” con la actuación de los servicios de emergencia de la ciudad y señaló que su respuesta en esta ocasión “ha sido mucho peor” que en las nevadas que ha padecido la región en años anteriores.
“La pregunta es por qué esta vez las cosas no funcionaron tan bien”, dijo hoy en una conferencia de prensa el alcalde de la Gran Manzana, que en los últimos días ha sido blanco de duras críticas de la ciudadanía por la lentitud en la limpieza de las calles de la ciudad.
Según explicó, el Ayuntamiento tiene previsto que todas las calles estén abiertas de nuevo a la circulación de vehículos esta mañana, cuatro días después de que concluyera la sexta peor nevada jamás registrada en la ciudad.
Hasta ayer al mediodía aún quedaban por limpiar un tercio de las calles consideradas de importancia terciaria, particularmente en algunas zonas de los barrios de Brooklyn y Staten Island, según las autoridades.
La circulación aún era extremadamente complicada en los vecindarios más alejados de Manhattan, donde ayer todavía se podían ver calles cubiertas de nieve, con vehículos atrapados, pese a los esfuerzos de las autoridades por despejar con quitanieves todas las vías públicas.
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