Por Gloria Picón Duarte
- El comportamiento de los flujos migratorios suele ser cíclico, afirma el director académico de Flacso, Abelardo Morales.
Entre 1995 y 2000 la migración de nicas se volvió a disparar y eso se notó en Costa Rica, donde aumentó la cantidad de inmigrantes nicaragüenses en comparación con el total de costarricenses.
A partir del año 2000 se comenzó a notar una caída nuevamente de la migración de nicas y fue de nuevo, a partir de mediados de esta década, que volvió a subir.
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El diferendo entre Nicaragua y Costa Rica influirá poco en los movimientos migratorios de nicaragüenses hacia el país vecino del sur, opina el director académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Abelardo Morales Gamboa.
Los roces entre los gobiernos de Daniel Ortega y Laura Chinchilla pueden hacer que baje un poco la intención de nicaragüenses por emigrar, pero ése no será un factor decisivo.
“Recuerdo que en el período de Arnoldo Alemán, que también hubo un conflicto por la navegación en el río San Juan, no se detuvo la migración de nicaragüenses a Costa Rica. Al contrario, fue la época en que más creció el flujo migratorio”, afirmó Morales.
En la última encuesta de M&R Consultores, el 47.2 por ciento de los nicaragüenses consultados manifestó su disposición de irse del país, lo que refleja una disminución de ese indicador con relación a las encuestas de marzo y junio pasados, en las que el 54.6 por ciento de la población manifestó su intención de abandonar Nicaragua.
Un dato inferior al 50 por ciento, en ese tema, no se había visto en los últimos seis años.
POCO EFECTO POLÍTICO
Morales dijo ayer a LA PRENSA que los factores objetivos, que pueden incidir en que menos nicaragüense tengan disponibilidad de emigrar hacia otros países, son los factores económicos, demográficos y las restricciones migratorias que se han endurecido en Estados Unidos, España y Costa Rica, que son las naciones a donde los nicaragüense aspiran a ir.
Insiste en que los factores políticos tampoco son decisivos para la migración. Pero la encuesta de M&R revela que un alto porcentaje, de la población con intenciones de irse del país, se identifica como oposición e independiente.

“En términos de que haya una situación política intolerable en Nicaragua y eso ejerza presión sobre el deseo de emigrar, podría tener un efecto pero en grupos muy pequeños”, opina el experto de Flacso, con sede en Costa Rica.
La crisis económica internacional es uno de los factores decisivos para la migración, pero la economía nicaragüense ha crecido este año poco más del 3 por ciento, según el Banco Central, lo que a criterio de Morales ocurrió porque Nicaragua tiene la ventaja de que su estructura productiva está menos abierta al mercado internacional que las otras economías centroamericanas.
“Las principales actividades económicas afectadas por la crisis internacional no golpearon tanto a la economía de Nicaragua. Es posible que haya habido una recuperación de algunos rubros…, posiblemente en la agricultura. Eso podría ser que explique la menor disposición de la población rural a emigrar”, comentó Morales.
Aunque la encuesta señale un descenso en la intención de los nicaragüenses de irse del país, el porcentaje sigue siendo bastante alto, enfatizó el académico.
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