BUENOS AIRES/AP
Con llamativa destreza, España produjo un impacto impensado al ganar su primera Copa Mundial y el Inter de Milán tuvo enlace directo con la gloria al consagrarse rey de Europa. Si alguno de los dos pudiera reforzarse con Lionel Messi sería virtualmente imbatible.
Barcelona generó admiración con el argentino Messi reverenciado en el torneo español y en la Liga de Campeones, aunque en este último caso chocó en semifinales con el Inter de José Mourinho, un técnico programado para ganar y quien luego se fue al Real Madrid.
- El uruguayo Diego Forlán, del Atlético de Madrid, obtuvo el Balón de Oro al mejor jugador del Mundial, además de subirse al podio de goleadores con cinco anotaciones junto con Thomas Müller (Alemania), Wesley Sneijder (Holanda) y David Villa (España). Forlán fue un maestro de la pujanza y el gol.
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En una revalorización del toque mágico, España se consagró en Sudáfrica campeón mundial por primera vez en su historia al ganar 1-0 a Holanda, con gol de Andrés Iniesta en el alargue. Alemania doblegó 3-2 a Uruguay y se quedó en tercer lugar.
España sumó el título mundial al europeo que ganó en 2008 para unirse a Francia (Mundial 1998-Euro 2000) y Alemania (Euro 1972-Mundial 1974), como los únicos tres países que lograron esa dupleta.
Plagada de jugadores ingeniosos, como el propio Iniesta y Xavi Hernández, los españoles también le dieron a Europa su primer título mundial fuera de sus límites.

Hasta ahora, Brasil había sido el único equipo capaz de conquistar un campeonato alejado de su zona geográfica. Con Pelé en su debut mundialista, Brasil salió campeón en Suecia 1958 y luego atrapó el título de Corea-Japón 2002.
Además, España puso adelante a Europa con 10 títulos mundiales contra nueve de Sudamérica.
Se esperaba que Brasil (cinco títulos) y Argentina (dos) diesen batalla al menos hasta semifinales, pero fue Uruguay el que se lució llegando a esa instancia, en la que cayó ante Holanda. Brasil terminó sexto y Argentina quinta, con Messi jugando con armonía pero sin marcar gol.
El técnico de Argentina, Diego Maradona, que venía haciendo más o menos bien sus deberes, se quedó sin trabajo tras la paliza 4-0 ante Alemania en cuartos de final en Ciudad del Cabo, cuyo estadio veló en vivo una de las peores humillaciones en la historia Albiceleste.
Papelón para Italia y Francia, dos campeones mundiales eliminados en la etapa de grupos y terminando en los puestos 26 y 29, respectivamente, sobre 32 participantes.
Para “Les Blues” el papelón fue doble, ya que culminó con el despido de su técnico Raymond Domenech por una combinación de factores: la expulsión del astro Nicolas Anelka de la Copa, la posterior huelga del plantel en una práctica, y su negativa a estrechar la mano de su colega de Sudáfrica Carlos Alberto Parreira.
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