La organización cívica Hagamos Democracia acusó ayer a los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) de pretender “disminuir el poder del voto” y restar transparencia a los comicios presidenciales del 2011, al insistir en la presencia de un “acompañamiento” y vetar la “observación” nacional e internacional.
“El Consejo Supremo Electoral pretende disminuir el poder del voto y alejar la democracia, con el objetivo de que se implante una dictadura”, afirmó la organización en su Barómetro Democrático número 18 del año, distribuido ayer.
La semana pasada, el presidente de facto del CSE, Roberto Rivas, reiteró ante medios de comunicación oficialistas que en Nicaragua únicamente habrá un “acompañamiento electoral”, aduciendo que la “observación” sólo se efectúa en países que están bajo las dictaduras.
Para Hagamos Democracia, el CSE de facto ha ofrecido “débiles argumentos” en contra de la observación; y además legisla de hecho y desobedece a su propia Ley Electoral, que le ordena acreditar a los observadores.
La organización cívica dejó abierta la interrogante de si el CSE de facto trabaja a favor de la democracia o de una dictadura, y enfatizó que cerrar las puertas a la observación restará transparencia a los comicios presidenciales.
“¿Qué esconde Roberto Rivas al impedir la observación electoral? No son temores ni preocupaciones infundadas, el fraude electoral de 2008 está presente”, indicó Hagamos Democracia.
En noviembre de 2011 están programadas las elecciones presidenciales en Nicaragua y el actual mandatario, Daniel Ortega, aspira a su reelección, pese a que la Constitución se lo prohíbe.
“En aras de la libertad y la democracia, el CSE debe abrir sus puertas a los observadores, para que se pueda dar testimonio de la justicia del sufragio universal en Nicaragua. El destinatario final es el pueblo”, dice el informe.
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