Por Adán Cajina Ríos.- Es responsabilidad de todos defender nuestra naturaleza frente a las consecuencias adversas del clima.
El motivo es el calor agregado a la naturaleza que es producido por la actividad humana. Mientras el calor natural del Sol da vida a la naturaleza, el calor agregado puede destruirla.
Nuestra naturaleza tiene agua abundante en comparación a otros países. En sus cadenas forestales nacen las aguas que alimentan los ríos del Pacífico y Atlántico, los lagos Cocibolca y Xolotlán y los mantos subterráneos.
Esta riqueza natural demanda defensa frente a las actividades humanas que la degradan. Una ha sido la intensa deforestación que urge detener.
La otra es el uso de combustibles fósiles con emisiones de gases a la atmósfera. Ambas actividades generan un clima adverso que agota nuestros recursos.
La foresta absorbe el calor solar para su vida y crecimiento. Al talar la foresta ese mismo calor se traslada a la tierra y debilita las fuentes de agua. Según FAO, Nicaragua solo entre 1990 y 2005 perdió el 21 por ciento de su foresta.
De no detener la tala, la foresta nacional puede extinguirse en el curso del siglo y los mantos de agua secarse. Ante lo hecho, el escenario optimista es que estos recursos todavía mantienen capacidad para contribuir al bienestar nacional.
Si otorgamos plena prioridad a reforestar, mitigamos el calor agregado y conservamos el agua. La reforestación induce la recarga de los acuíferos y abre oportunidades a la agricultura y al desarrollo nacional.
Los ríos pueden albergar obras hidroeléctricas y riego agrícola. El potencial de turismo de nuestra naturaleza quedaría consolidado. Las tormentas invernales atenúan su poder destructivo y evitan enormes daños. A escala mundial el agua se valoriza ante la escasez ya manifestada en muchos países.
El valor de nuestras aguas y avidez por ellas trasluce en el conflicto en el delta del río San Juan donde su caudal ha declinado al derivarse aguas al brazo sur del delta en Costa Rica.
Parece discordante que nuestro vecino reclame arrecifes inestables dificultándonos la salida al mar, y a su vez usufructúa copiosamente las aguas derivadas del río San Juan.
Urge un plan integral para conservar la foresta y el recurso agua. El flujo de costos de conservación es poco respecto al alto retorno económico.
Es clave crear una cultura de responsabilidad perseverante. Los pobladores pueden liderar el desarrollo de sus propias cuencas y ser beneficiados con incentivos y retornos en un ambiente estable de trabajo.
La gran cuenca Cocibolca-Río San Juan es nuestro activo más valioso y prioritario. Ella cubre territorio costarricense con ríos tributarios hacia las riberas sur del Lago y Río San Juan.
Urge proteger el lago y el río con normas de calidad de agua que eviten contaminaciones. Cada cuenca podría establecer su estilo de operar. La cuenca del manto subterráneo de la ciudad de Managua demanda recarga y menos abatimiento.
Los programas vigentes pueden ser la semilla para conformar el Plan con participación de todos los sectores y apoyo hemisférico para asegurar un crecimiento sustentable.
Al flagelo de la deforestación se suman las emisiones de gases. El informe 2007 de Naciones Unidas sobre el Cambio de Clima concluye que la actividad humana ha sido la causa del aumento de calor debido a las emisiones de gases antropogénicos.
Gran parte de estas emisiones proviene del uso de carbón y petróleo como combustibles para energía eléctrica, transporte, agricultura e industria. Los países desarrollados son los mayores productores de emisiones que pudieran afectar al mundo entero.
El informe pronostica desequilibrios ecológicos que pueden causar sequías, inundaciones, epidemias y escasez de agua y alimentos.
Quizás sea tarde postergar acciones renovadoras. Los acuerdos a esperarse en la cumbre de Cancún, México, en diciembre 2010 sobre el clima tomarán tiempo para entrar en vigor. Urge asumir responsabilidad y actuar antes que el calor doblegue nuestros recursos.
Conservemos nuestra naturaleza y hagamos Patria.
El autor fue Ministro de Salud y ex miembro del Banco Mundial.
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