La mañana del domingo contiguo a la Ajax Delgado, frente al estacionamiento interno de la Cuarta Delegación de Policía, estaba un carro tipo taxi con aspecto desmantelado, porque junto a él en el adoquín estaban tirados varios artículos sacados del interior del mismo.
En la unidad policial no hubo nadie que brindara detalles del caso, solamente indicaban que era una situación que estaba en manos de un comisionado.
Minutos más tarde LA PRENSA logró hablar con un joven que estaba recogiendo todo lo que había en el suelo y acomodándolo en la valijera y aunque no quería dar detalles, al final dijo sentirse impotente ante la Policía porque siempre hace lo que quiere.
Manifestó que el policía que lo requisó no quiso subir al vehículo todo lo que minutos antes tiró al suelo.
El mecánico Léster Castro relató que salió desmoralizado y ultrajado por dicha Policía, debido que lo multaron con un mil 500 córdobas porque supuestamente iba conduciendo en estado de ebriedad.
Asegura que como estuvo en una fiesta de Navidad regresaba del sector de donde fue el cine González al puente El Edén a dejar a un obrero, pero como él se tomó unos tragos sintió que se dormía y decidió estacionarse en la bahía del kilómetro cuatro de la Carretera Norte, eran las 5:00 a.m., apagó el vehículo y se durmió.
Agregó que se despertó porque le golpeaban la puerta, era una oficial que le dijo: “Hágase para allá”. Luego , ella condujo hasta la unidad policial y lo multaron y el vehículo no estaba encendido.
La Ley de Tránsito en el capítulo 4, artículo 26, numeral 1, inciso 1, habla de 1 mil 500 por conducir ebrio.
En el mismo artículo 26, numeral II, inciso 28, para particulares la multa es de C$$100.
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