LA PRENSA/AGENCIA

Creador del Nacimiento

San Francisco de Asís fue un hombre de singular sensibilidad, predicó la pobreza como un valor y propuso un modo de vida sencillo basado en los ideales de los Evangelios. Francisco de Asís, “el pobrecillo”, se propuso evocar en su gruta de Greccio en forma plástica, utilizando figuras populares de arcilla, el paisaje y el ambiente del Nacimiento del Niño Jesús.

Por Julio León Báez


San Francisco de Asís fue un hombre de singular sensibilidad, predicó la pobreza como un valor y propuso un modo de vida sencillo basado en los ideales de los Evangelios. Francisco de Asís, “el pobrecillo”, se propuso evocar en su gruta de Greccio en forma plástica, utilizando figuras populares de arcilla, el paisaje y el ambiente del Nacimiento del Niño Jesús.

Un retablo y un paisaje adornados con objetos naturales tomados del campo, quedó compuesto en aquella navidad del año 1223, “El Belén” o “los Nacimientos” como los conocemos en Nicaragua. “El mínimo y dulce” Francisco llamó a unos pastores que guardaban ganados en las zonas circundantes de un refugio y éstos, hombres sencillos como él, quedaron maravillados ante la iniciativa del Santo.

La costumbre del fundador de los “hermanos menores” se extendió pronto por toda la península italiana y de allí pasó al resto de Europa, muy posiblemente previa recreación española. San Francisco de Asís institucionalizó el “Belén”, pero, desde mucho tiempo atrás, los cristianos ya habían hecho representaciones de este tipo, a base de figuras estáticas o de actores en movimiento. Pero, el “Belén” como tal y como hoy se instala es costumbre popularizada por Francisco de Asís en el siglo XIII.

Nápoles sería lugar idóneo para el arraigo de esta tradición. Su famosa “Escuela de Nacimientos” traería la moda a España, y ya como algo extendido entre todas las esferas sociales. En el siglo XVI -doscientos años antes de la llegada del rey Carlos III— en Cataluña se construían finísimos Belenes. Lartínez Lontáñez tallaría uno de gran valor artístico para la capital sevillana y Salcilló modeló otro. También para Sevilla, dejaría uno Luis de la Roldana, como también es importante el nacimiento conservado en Santa María Mayor de Roma. En nuestro país, cada casa católica pone su Nacimiento, conocido también como “El Misterio”, el cual consiste en la representación del Niño, la Virgen y San José. El Nacimiento en sí, se representa en Belén, en un establo donde el Niño nace, acostado en un pesebre y rodeado de la burrita y una vaca, quienes dieron calor al recién nacido. También el Nacimiento está acompañado de ángeles y pastores, la estrella en la punta del establo la cual guía a los moradores y sobre todo a los Reyes Magos: Gaspar, Melchor y Baltasar, los cuales son colocados hasta el 6 de enero, aunque en algunos Nacimientos se presentan a los Reyes Magos aproximándose al establo, pero nunca en la Adoración de la Epifanía.

En la noche del 24, nuestros Nacimientos están acompañados de “sones de pascuas o villancicos”, unos tiernos, otros alegres y movidos, pero todos optimistas y llenos de amor al Niño Dios.

La Prensa Literaria

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí