Familiares de Nelson David Pizano Valdés interpondrán denuncia ante organismos de Derechos Humanos por diversas anomalías que se han dado en el proceso judicial realizado en los Juzgados de Masaya.
A Pizano, de origen cubano según la Policía, se le acusa de pertenecer al remanente de una banda denominada “Los Cesarines”, en la cual fungía como cabecilla, banda que fue relacionada con al menos tres robos de vehículos y a un cabezal que trasladaba mercadería.
Danilo Martínez Rodríguez, abogado defensor del acusado, refirió que durante el juicio oral y público no le permitieron fotocopiar las diligencias investigativas, pero la juez no se pronunció en el caso. “Se está juzgando al extranjero sin las garantías debidas”, afirmó.
Por su parte, Maximina Noraida Valdés, de procedencia cubana y madre del detenido, se encuentra desesperada al igual que su esposa, quien por temor a represalias no reveló su nombre.
Maximina, dijo que el día de la detención de su hijo llegaron a su casa alrededor de 15 policías, quienes rodearon la casa y sin una orden judicial se lo llevaron detenido, solo alegaron que se lo llevaban porque había atropellado a una niña. También se llevaron la camioneta Mitsubishi roja propiedad de su compañera de vida, a quien no le han regresado el vehículo.
“Cómo es posible que la Policía no investigue bien cuando hacen su trabajo. No me cabe en la cabeza que el juez, la Policía, los testigos se reúnan en secreto y se pasen información”, aseguró.
El comisionado mayor Cruz Sevilla, segundo jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), manifestó que una de las víctimas de robo fue Jeilin Arcia, a quien despojaron de su camioneta y que de los hechos a los que se vincula el acusado existen suficientes pruebas.
Datos policiales revelaron que el pasado 18 de noviembre capturaron al cubano Pizano, quien fue reconocido supuestamente por la víctima.
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