Nueva York/ AP
Ricky Martin recordará el 2010 como el año en que, con su anuncio de que era gay, puso fin a las especulaciones que lo persiguieron por años y le dio fuerza a muchos miembros de una comunidad que han vivido en la oscuridad por temor al acoso y al rechazo.
“Hoy ACEPTO MI HOMOSEXUALIDAD como un regalo que me da la vida”, escribió Martin el 29 de marzo en una carta abierta al público, tras haberse negado a hablar por años sobre su orientación sexual. “¡Me siento bendecido de ser quien soy!”.
“Al esconderse, validaba la creencia de millones de gays de clóset de que la homosexualidad no es digna”, dijo a la AP Daniel Shoer Roth, columnista venezolano de El Nuevo Herald de Miami.
“En la comunidad gay siempre hemos sabido que Ricky Martin es uno de nosotros”, agregó. “Por ser un ídolo, Ricky ha pavimentado el camino para que esos gays ahora se digan ‘si él pudo hacerlo, yo también’”.
La revelación del superastro y activista puertorriqueño previo a la publicación de su autobiografía Yo sin duda ha sido positiva para la comunidad gay y la sociedad en general, coinciden defensores de los derechos de personas homosexuales, bisexuales y transgénero en Estados Unidos.
Pedro Julio Serrano, gerente de comunicaciones de la National Gay and Lesbian Task Force, dice que “cuando Ricky hizo el anuncio las placas tectónicas se movieron, fue casi un terremoto”.
Ricardo Torres, un mexicano criado en Texas y radicado en Chicago, estuvo entre el público durante la entrevista que Oprah Winfrey le hizo recientemente a Martin, a quien agradeció diciendo que a raíz de su revelación la relación con su madre, también presente en el show, había dado un giro para bien casi 20 años después de revelarle que era homosexual.
“Por primera vez mi madre me hizo preguntas personales. Por muchos años ha sabido que soy gay pero nunca me había preguntado nada … me decía que no le dijera a nadie en la familia. Era un secreto … un tabú muy grande”, relató Torres, de 38 años, a la AP.
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