EFE/ELNUEVOHERALD
“Es fantástico oler el fresco aire de Londres otra vez”, dijo el australiano, de 39 años, en su primera declaración a los medios y partidarios que lo esperaban ante la Alta Corte de Londres.
El creador del portal especializado en filtraciones de documentos secretos anunció su intención de volver a trabajar y limpiar su nombre de las acusaciones de presuntos delitos sexuales, por las que Suecia pide su extradición, y que él siempre ha negado.
Luego, Assange abandonó el tribunal en un Land Rover de Vaughan Smith, el amigo y ferviente partidario que lo alojará en su mansión situada en medio del campo mientras dure el proceso de extradición.
La Alta Corte confirmó su puesta en libertad condicional tras rechazar el recurso presentado por los abogados británicos que defienden los intereses de Suecia en el proceso de extradición.
La liberación estaba pendiente de que sus abogados depositaran la fianza exigida de 200,000 libras (315,000 dólares) en metálico, a los que se sumaban dos avales personales de 20,000 libras (31,500 dólares) cada uno.
Assange se declaró “preocupado” por una eventual extradición a Estados Unidos. “Tenemos un rumor de mi abogado en Estados Unidos (…), de que ha habido una acusación formal presentada contra mí en Estados Unidos“, agregó.
Las autoridades norteamericanas, indignadas por las revelaciones de WikiLeaks, han señalado en varias ocasiones que estudiaban la manera de acusarlo formalmente por la difusión de 250,000 cables comprometedores del Departamento de Estado y de sus embajadas en el mundo.
AFP
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Estados Unidos temía una posible intervención militar en Cuba del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, si la enfermedad o eventual muerte de Fidel Castro provocaba algún tipo de convulsión social en la isla, según se desprende de un cable diplomático estadounidense divulgado por WikiLeaks, y publicado por el diario español El País.
La Embajada de EE.UU., en Caracas, recomendó al Departamento de Estado que advirtiera a Hugo Chávez contra la tentación de actuar en Cuba, según un cable enviado a Washington poco después de anunciarse en La Habana la grave enfermedad de Castro. “No está claro si dicha intervención militar sería efectiva, pero la presencia, o incluso la sola amenaza, de una fuerza venezolana en Cuba, tendría importantes implicaciones para Cuba y para nosotros”, señala el documento.
Según El País, el presidente venezolano puede llegar a pensar que la supervivencia de su régimen está unida a la suerte de Cuba. Los cables comparan a Fidel Castro y Hugo Chávez y dicen que “Chávez es menos bueno en el manejo de las crisis (…) y hay ejemplos históricos de ello: en los acontecimientos de 1992 (cuartelazo contra Carlos Andrés Pérez) y 2002 (fallido golpe petrolero), las evidencias demuestran que Chávez perdió los nervios”. En el caso de que Chávez afrontara una nueva crisis interna, precisa el informe diplomático, “podría sufrir mucho con la pérdida de la mano protectora de Fidel Castro”, lo que “sería una ventaja para nosotros, en nuestros esfuerzos hacia el regreso de la democracia en Venezuela”.
HEMORRAGIA DE FIDEL
El ex presidente cubano Fidel Castro sufrió en 2006 una grave hemorragia a bordo de un avión que cubría la ruta entre Holguín y La Habana, pero rechazó ser operado, según otros cables filtrados. “La enfermedad comenzó en el avión de Holguín a La Habana (nota: después de un día de intensas actividades, el 26 de julio de 2006. Fin de la nota)”, reza un informe médico cubano despachado a Washington. En el avión no había médico, por lo que la nave debió aterrizar para el urgente ingreso hospitalario del ex mandatario, indica El País.
A Castro se le diagnosticó diverticulitis de colon. El ex mandatario también presentaba una perforación en el intestino grueso y necesitaba una colostomía. Castro “se opuso” a la intervención, “diciendo que debían cortar la parte infectada y empalmar el intestino al colon”.
“Con el paso del tiempo, y al haberse infectado el colon, la parte empalmada se separó. Tuvieron que operarle de nuevo, pero se toparon con una fístula, cuya existencia desconocían”, añade.
El ex presidente cubano fue tratado con “un aparato fabricado en Corea”, aunque “sin mucho éxito”. Fue entonces cuando, según El País, se llamó al médico español José Luis García Sabrido, quien descartó la existencia de un cáncer y opinó que lo correcto “hubiera sido una colostomía”.
La Sección de Intereses de Estados Unidos consideró que Castro pudo haber muerto entre julio y octubre de 2006 y opina que mientras el ex presidente “siga vivo, incluso discapacitado, su presencia tiene un escalofriante y retardador efecto en la sociedad cubana”.
Otra información, publicada en El Nuevo Herald, menciona que diplomáticos estadounidenses conocieron que Raúl Castro, el hoy Presidente de Cuba, vivió momentos depresivos debido a la enfermedad de su hermano y el cáncer que padecía su esposa, Vilma Espín.
De igual manera explica que algunos de los informantes de los diplomáticos de EE.UU., en Cuba, fueron Teresita Paz, esposa del fallecido disidente Gustavo Arcos, y amiga de una de las hermanas de los Castro, quien le dijo que “Fidel ha perdido completamente la mente, y nunca va a ser capaz de volver a trabajar”. De igual manera, una monja católica con acceso a Fidel también proporcionó información sobre su salud, según el diario francés Le Monde, basándose en otro cable de WikiLeaks.
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