LA PRENSA/ILUSTRACIÓN B. RODRÍGUEZ

Cabanga navideña

“Navidad, Navidad, hoy es Navidad, es un día de alegría y felicidad...”. Se escucha la versión de Jingle Bells en español en las radioemisoras.

“Navidad, Navidad, hoy es Navidad, es un día de alegría y felicidad…”. Se escucha la versión de Jingle Bells en español en las radioemisoras.

El espíritu de las fiestas de fin de año flota en el ambiente desde el mes de noviembre y los hogares llenos de luces te indican que ha llegado la Navidad.

Para muchos estas fiestas son motivo de alegría, especialmente el 24 de diciembre, que se celebra el nacimiento de Jesucristo. Pero para otros es una noche de angustia y tristeza.

Algunas personas afirman “detestar” la temporada y para ellas es una verdadera tortura. En el fondo padecen de la llamada “depresión navideña”.

Especialistas argumentan que son personas que constantemente critican desde los adornos hasta los obsequios que se dan en la Nochebuena. No le ven sentido a celebrar porque simplemente no tienen ánimos para hacerlo

[doap_box title=»Para sobrevivir» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • Es bueno tomarse la Navidad y el Año Nuevo como dos jornadas más en el calendario. Después de todo… ¡El mundo no se termina con las campanas del 31!

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  • Reconocer las conductas nocivas y buscar alternativas de cambio.
  • interactuar con otras personas y asistir a las fiestas de la temporada.
  • Hacer una lista de gratitud con todas las cosas buenas que se tengan.
  • Ayudar al prójimo como terapia para superar la sensación de vacío.
  • Evitar beber en exceso o usar drogas como “arma para olvidar”.
  • Cuidar la dieta y el descanso, y evitar situaciones muy estresantes.
  • Involucrarse con la decoración navideña.
  • Compartir la preparación de la cena navideña.
  • Compartir con seres queridos.

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EL SÍNDROME DEL GRINCH

“Sienten tristeza, andan malhumorados, se deprimen y sienten un vacío emocional”, apunta la sicóloga clínica Ivonne Castillo.

Al parecer el síndrome del Grinch —ese duende gruñón que a toda costa quiso impedir que llegara Navidad— no es un simple invento.

Pero el sicólogo Luis Morales explica que la melancolía que sienten algunas personas está en el rango de la normalidad, porque “es probable que se sientan solos, extrañen a un ser querido y para algunos el no recibir el regalo deseado puede ser un problema también”.

También existe la teoría de las decepción por metas no cumplidas en el año que termina.

Y es que la mayoría de personas, al iniciar un año, se trazan metas académicas, profesionales y sentimentales. Al finalizar dicho año, el ver que no han cumplido con algunos de estos objetivos es motivo de tristeza.

Castillo advierte que algunas personas comparan el éxito obtenido con otra, colega o familiar, y ver los logros ajenos es otro motivo de depresión.

CAUSAS

En la temporada navideña los mensajes en todo el mundo son de unión, paz, amor y tranquilidad. Pero una persona que extrañe a un amigo o familiar que falleció, o que esté lejos de un ser querido, obviamente se va a sentir triste.

También hay personas que han tenido una ruptura amorosa o situaciones traumáticas del pasado, que, sumado a la soledad y la baja autoestima, son causas para que una persona se sienta triste.

La crisis económica y las dificultades monetarias propias de la época pueden, asimismo, afectar de manera negativa.

Morales afirma que la depresión no tiene fecha en el calendario, por lo tanto la mal llamada “depresión navideña” es un mito.

“Otro mito es que en fechas navideñas incrementan los suicidios”, agrega el especialista.

El día de Navidad no es un día mágico en que todo cambiará, sino que es una continuación de lo que viene siendo nuestra vida en el transcurso del año.

Algunas personas al sentirse solas o con tristeza intentan solucionar la “depresión navideña”, pero con medidas que no resuelven el problema verdadero, explica Castillo.

“Por ejemplo: hacen compras navideñas excesivas o sustituyen la habilidad afectiva por objetos materiales. Otras personas vinculan el hecho de celebrar con el pretexto de consumir licor”, dice la experta.

Según los especialistas la única solución es brindar afecto, expresar los sentimientos, estar y acompañar a los seres queridos, “ese es el mejor antídoto para lo que conocemos como depresión navideña”.

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COMENTARIOS

  1. Sergio
    Hace 16 años

    Para los que estamos en el exterior siempre habra una nostalgia…nada como el ambiente de nuestro Nicaragua.

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