Las obras de construcción de la fase de expansión del proyecto geotérmico San Jacinto Tizate avanzan sin mayores problemas, a pesar de que el mismo, en general, fue afectado y sufrió un retraso de dos meses por causa del periodo lluvioso que este año golpeó al país.
El proyecto, que es ejecutado por la empresa Polaris Energy de Nicaragua S.A. (PENSA), está dividido en dos etapas. Ya se construyó parte de la infraestructura donde estarán instaladas dos turbinas que generarán 72 megavatios, de los cuales 36 megavatios de energía entrarán a funcionar en el 2011.
La primera etapa contempló la perforación de pozos de reinyección de agua y pozos que producen suficiente vapor para la generación energética, la edificación de torres de enfriamiento, una planta para distribuir la energía y la instalación de turbinas.
En esta etapa se está invirtiendo un promedio de 77 millones de dólares, de un total de 300 millones que requiere el proyecto.
El ingeniero José Antonio Rodríguez, gerente general de Polaris, explicó que a la fecha se están haciendo perforaciones de pozos, uno de éstos de hasta dos mil metros de profundidad, para localizar vapor con el que se pretende producir entre ocho y 20 megavatios de potencia, todo dependiendo de la cantidad de agua y la temperatura que haya en el pozo.
Destacó que hasta la fecha, con todas las perforaciones que se han hecho, estiman una producción de vapor para generar 46 megavatios de energía (incluidos 10 megavatios que operan actualmente), de los 72 que contempla el proyecto en general.
“Estamos haciendo perforaciones de pozos que van de los 600 metros a los dos mil metros de profundidad. En total se espera perforar unos seis pozos para generar energía y posiblemente haya dos de reinyección de agua. Hay vapor para generar más de 40 megavatios de energía del total estimado en la planta”, dijo Rodríguez.
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“En estos momentos tenemos un pozo de reinyección, uno de producción y otro que lo tenemos en prueba, para determinar su producción”, especificó el funcionario.
BENEFICIO PARA EL PAÍS
Una vez que entre en operaciones la expansión de la generación del proyecto San Jacinto Tizate, se estima que Nicaragua obtenga ahorros muy significativos, ya que dejará de necesitar cerca de un millón de barriles de petróleo, lo que se traduce en 70 millones de dólares de ahorro en la factura petrolera que se ocupa para la producción de energía, los que podrían invertirse en programas de desarrollo social.
Rodríguez explicó que los primeros 36 megavatios estarían entrando al Sistema Interconectado Nacional (SIN) para junio del año 2011, cuando concluye la primera etapa del proyecto.

Y los siguientes 36 megavatios, para completar 72 en total, estarían integrándose en el primer trimestre del año 2012, una vez terminada la perforación de pozos y la instalación de la segunda turbina, con lo cual concluye la segunda etapa del proyecto.
Actualmente San Jacinto Tizate opera con una planta de generación pequeña, con dos turbinas de contrapresión que aprovechan el vapor de una manera ineficiente para generar apenas 10 megavatios de potencia.
Rodríguez dijo que con estas dos nuevas turbinas el proyecto tendrá una generación eficiente, que aprovecha más el vapor, por medio de la condensación.
MEM ESTÁ SATISFECHO
Autoridades del Ministerio de Energía y Minas (MEM) realizaron una visita para supervisar los avances de las obras y para verificar si se está trabajando con el cronograma de operaciones que se coordinó con la empresa Polaris.
Emilio Rappaccioli, ministro de Energía, manifestó que el paquete de obras que está desarrollando la empresa “va por buen camino”, de tal manera que se espera que estén generando energía en una primera etapa el próximo año.
Rappaccioli reconoció que el proyecto tiene atrasos, pero dijo que estos eran justificados, ya que fueron por causa de las afectaciones de las fuertes lluvias en el país.
El funcionario de Gobierno se reunió con la junta directiva de Polaris Energy, para abordar aspectos referidos a los avances de las obras.
“Nos están asegurando que el proyecto va por buen camino y hemos podido constatar que los avances son significativos. A pesar del atraso que tiene el proyecto, nos sentimos satisfechos y contentos porque se está cumpliendo. Esta zona es muy factible para el desarrollo de estos proyectos y fácilmente podría producir unos 300 megavatios con la debida inversión”, especificó.
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