Por Keyla Ballesteros
El budismo proviene de la palabra Budi que significa “despertar” en un estado de iluminación. “Es una religión no teísta, que tiene una filosofía de ver el mundo de una forma muy particular”, dice Glenda Castro, propietaria de la tienda Bali Bagus del Restaurante El Tercer Ojo.
Tiene 2,500 años de existencia y unos 300 millones de seguidores en el mundo, y aunque hasta hace un siglo era practicado exclusivamente en China, Japón, Corea y gran parte del sudeste de Asia, hoy ha despertado el interés y adquirido seguidores en el mundo entero. No solamente con la práctica de la religión en sí, sino por el significado de sus imágenes que se usan en todo el mundo como piezas de decoración.
DÓNDE UBICARLAS
La sala de estar, habitaciones, terrazas, oficinas o lugares para el descanso y la meditación son los sitios más comunes para ubicarlas, no obstante muchos creyentes las usan en sus comercios o negocios para atraer dinero y la buena suerte.

La variedad de figuras es innumerable y cada una posee un significado distinto, se recomienda —antes de adquirirlas— investigar sobre la misma.
MATERIALES
Son figuras sagradas e históricas. Elaboradas en distintos materiales de larga duración como bronce, oro, resina, mármol y acero con detalles de huesos tallados de animales como vacas y búfalos.
Su limpieza debe ser —de manera exclusiva— con el uso de paños húmedos para retirar el polvo o cualquier agente extraño.
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