La Policía no dio una versión clara ayer sobre el motivo de la agresión a los feligreses que celebraban el día de la Virgen de Guadalupe en la iglesia María de la Gracia, del barrio Acahualinca, el pasado domingo.
Dicha agresión por parte de un grupo de pandilleros dejó un muerto y varios detenidos.
- César Antonio López, de 31 años, el joven encargado de quemar la pólvora en la celebración del día de la Virgen de Guadalupe en la Iglesia del barrio Acahualinca, al caer herido de bala en una pierna, fue auxiliado por un feligrés que lo montó en su vehículo y de inmediato lo llevó al hospital Antonio Lenín Fonseca.
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Los asistentes de la misa se pusieron nerviosos mientras los delincuentes, en las afueras, provocaron una balacera y uno de ellos murió baleado.
La Estación Dos de Policía realizó una tenaz persecución y varios operativos en diferentes lugares de la zona.
La Policía indicó ayer que continúa investigando la trifulca y homicidio ocurrido entre miembros de una misma pandilla, la mañana del domingo, en el barrio y que tienen a tres detenidos.
Funcionarios de Relaciones Públicas de Plaza El Sol informaron que varios delincuentes incursionaron en la misa en honor a la Virgen de Guadalupe.
También manifestaron que los sujetos huyeron, pero no se pusieron de acuerdo en la repartición de un botín que robaron a algunos de los feligreses y se agarraron a balazos ocasionando la muerte a uno de ellos mismos, identificado como Emerson Arana Pérez.
Por su parte, los feligreses de dicha Iglesias manifestaron a LA PRENSA que los tipos incursionaron en plena misa, no se sabe con qué intenciones y lesionaron de bala a César Antonio López, de 31 años, quien era encargado de lanzar los cohetes durante el rezo.
El día del incidente las calles fueron tomadas por sujetos armados de pistolas y otros con armas hechizas, y varios de ellos fueron fotografiados por pobladores, los que ya están identificados por la Policía y en cualquier momento podrían ser capturados.
A LOS JUZGADOS
Los sujetos capturados hoy podrían ser llevados a los Juzgados, entre ellos Alexander Alvarado, de 33 años, alias “El Diablito” y Samuel Velásquez, de 22 años, alias “El Topo”, reconocidos como miembros de pandillas locales.
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