El Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, dijo que hasta ahora no existe mayor información de parte de las autoridades sobre los robos perpetrados contra su persona y el Obispo de Granada, monseñor Jorge Solórzano.
Báez insistió en que la denuncia que sobre estos hechos interpusieron ante la Policía Nacional tiene por propósito que en el futuro no se reediten situaciones similares con otros miembros de la Iglesia católica.
La denuncia, dijo, es un llamado a las autoridades y a los nicaragüenses a “estar atentos”, para evitar que ese tipo de sucesos se transformen en algo cotidiano en Nicaragua.
Espera que las críticas mantenidas por algunos miembros de la Conferencia Episcopal a situaciones registradas en Nicaragua durante la actual Administración —tales como el fraude electoral, el llamado a respetar la institucionalidad, la correcta elección de funcionarios públicos— no se traduzcan en una actitud de “intolerancia”, mediante la cual sean objeto de “extraños robos” como los denunciados recientemente.
“En el fondo, una sociedad en la que el grado de intolerancia llega a esos puntos es una sociedad herida, es una sociedad enferma donde no se puede convivir, por eso lo hemos hecho (denuncia), pero no tenemos ni temores, ni hemos acusado a nadie ni esperamos que se repita algo parecido”, observó Báez.
Monseñor Báez dijo que hasta el momento no se han registrado nuevos episodios de “robos” con otros miembros de la Iglesia católica.
- Para monseñor Silvio Báez, cualquier ley que se promulgue debe respetar los derechos de los ciudadanos, a propósito de la aprobación de tres iniciativas con contenido militar.
Son leyes que tocan aspectos muy delicados, que tienen que ver con la libertad de conciencia, con la libertad de expresión, con la libertad de manifestación pública y sobre todo con ese temor que tiene la gente de que Nicaragua se vuelva a militarizar o que vuelva el servicio militar, precisó monseñor Báez.
Agregó que el pueblo debe estar claro con esas iniciativas de cuál es el verdadero espíritu de las leyes, pero lo grave es que precisamente no hay esa claridad que se reclama para que no existan suspicacias entre los ciudadanos.
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El pasado 3 de diciembre monseñor Jorge Solórzano, Obispo de Granada, denunció que una persona que se hizo pasar por cura se introdujo hasta su aposento, de donde sustrajo su computadora personal, y a pesar de haber facilitado a la Policía Nacional el número de la placa del vehículo en el que se movilizaba esa persona, no hay nada resuelto hasta el momento.
2011 será difícil
A juicio del Obispo Auxiliar de Managua, el año 2011, debido a la realización de elecciones nacionales, se vislumbra “muy complejo”, tomando en cuenta que se conjugan diversos factores, entre los que sobresale el político.
“Dada la crisis institucional que vive el país, la oposición tan débil y un Gobierno con ambiciones de poder desmedidas, obviamente todo esto lo hace más complejo, un año electoral siempre es complejo, pero en Nicaragua se vuelve más complejo por todas esas agravantes digamos que tenemos”, precisó el líder religioso.
Es por esa razón, insistió, que los obispos, sin ser políticos, tratan de que la ciudadanía reconozca la problemática que existe, para que desde una perspectiva cristiana no se pierda la esperanza, pero sobre todo se luche por que se respeten los derechos contenidos en la Carta Magna y las distintas leyes, para salir avante el próximo año.
Durante su homilía en Catedral, el pasado sábado en una vigilia por la paz, monseñor Báez anunció que iniciarán una jornada de oración durante las actividades religiosas previstas para el primero de enero por que en Nicaragua no se retome el camino de la violencia.
Monseñor Báez exhortó a los nicaragüenses a tener “esperanza”, ya que un “pueblo triste es incapaz de cambiar su destino”, recordando que Nicaragua vive difíciles momentos, en distintos ámbitos, no solamente en el político.
Reiteró que la ciudadanía no debe, ante las vicisitudes, quedarse triste ni resignada, sino todo lo contrario, debe, a través de la fuerza de Dios, luchar con esperanza hasta lograr los cambios necesarios.
“La cosa peor que puede ocurrir es que la gente caiga en pasividad, en resignación y no se haga protagonista del propio destino, dejar que sean otros o algunos grupos de poder los que decidan; entonces eso es muy grave en una nación y eso le preocupa a la Iglesia”, observó el líder católico.
Durante su homilía celebrada en el marco de una vigilia por la paz, organizada por el movimiento de Misioneros Católicos, monseñor Báez recordó cómo Juan Bautista fue enviado como profeta por Dios, en un momento en el que el pueblo había perdido la esperanza, debido a “un poder imperial que domina de forma despótica”, lo que, señaló, no debe verse como algo similar a lo contemporáneo en Nicaragua.
ACOSO A LA PRENSA ES INCONSTITUCIONAL
También se pronunció sobre el acoso a LA PRENSA, el que aseguró es inconstitucional y no “debe ser aceptado bajo ningún punto de vista. En Nicaragua se debe respetar la libertad de expresión y la libertad de disenso; hay que ser tolerantes con quien no piensa como lo hago yo, y hay que respetar por encima de todo la libertad de los medios para que mantengan informada a la población”, concluyó monseñor Báez, quien añadió que cualquier acto contrario es ilegal y condenable.
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