La Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 16), realizada recientemente en Cancún, México, no repitió el fracaso de Copenhague de la COP 15, pero tampoco avanzó en temas importantes para Nicaragua, como la seguridad alimentaria y el manejo de los residuos sólidos.
Así lo refirió el ecólogo Kamilo Lara, uno de los ambientalistas más reconocidos de Nicaragua.
Según Lara, la COP 16 cumplió con las expectativas, es decir, que no se esperaban mayores soluciones que la COP 15 de Copenhague, sin embargo, hubo avances, pero estos tampoco tocaron algunos puntos cruciales para el país.
Para el experto, lo más importante que arrojó la COP 16 fue la decisión de los países desarrollados, de apoyar financieramente a los países en vías de desarrollo, como Nicaragua.
Asimismo, señaló como importante que los países pobres tengan la aspiración de acceder a las tecnologías que les permitan adaptarse, “ya que no nos cabe la mitigación”.
No obstante, temas como la seguridad alimentaria y el manejo adecuado de los residuos sólidos no alcanzaron la importancia que deberían, a juicio de Lara.
Esto se debe a que regiones como Centroamérica ya están siendo afectadas por el cambio climático, a través de la escasez de alimentos.
El cambio climático provoca alteraciones en el comportamiento de las estaciones del tiempo. Las sequías e inundaciones cada vez son más frecuentes, lo que afecta la producción de granos básicos en una región que no cuenta con tecnologías para enfrentar el problema.
CENTROAMÉRICA ENTRE LOS MÁS AFECTADOS
Guatemala y Nicaragua sufrieron escasez de alimentos hace dos años por la fuerte sequía provocada por el fenómeno El Niño. Este año hubo temor en Nicaragua porque llovió en exceso durante cuatro meses, pero de pronto no volvió a llover.
Centroamérica está entre las zonas que más sufren las consecuencias del cambio climático, a pesar de que sólo emite el ocho por ciento de los gases de efecto invernadero que provocan este fenómeno, expresado por medio del calentamiento global.
Para el experto, en la COP 16 los países debieron haberse reunido para evaluar los cumplimientos de acuerdos como el Protocolo de Kioto, en vez de discutir los mismos como en la década pasada, cuando recién se habían firmado.
Los 194 países que acudieron a la COP 16, a excepción de Bolivia, acordaron extender el Protocolo de Kioto para 2012, a pesar de que sus objetivos, de desarrollo sostenible, no se han cumplido, algo que afecta el futuro de la humanidad.
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