El sector privado recalca que una concesión del proyecto de puerto de aguas profundas en el Caribe debe ser transparente ante la ciudadanía.
Azucena Castillo, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores (APEN), dijo a este Diario que “la transparencia es algo de donde se debe partir” en este proceso que permitiría al país dejar su dependencia hacia los puertos Cortés (Honduras) y Limón (Costa Rica).
Esta semana el presidente ejecutivo de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), Virgilio Silva, anunció que las nuevas negociaciones con las empresas coreanas Dongmyeong Engineering Consultants Architecture Co. (DMEC) y la Ox Investment Finance (Ox Investment) incluyen la posibilidad de concesionar el proyecto, en vista de que el país no puede asumir la deuda que proponían los coreanos en el memorando de entendimiento firmado en julio pasado.
El documento establece que para construir un puerto en Monkey Point, en la Región Autónoma del Atlántico Norte, Nicaragua pagaría una deuda de 500 millones de dólares en siete años, con una tasa de interés del 12 por ciento anual, lo cual contraviene los acuerdos firmados con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Creo que las organizaciones privadas, como APEN, conjuntamente con el Gobierno, la sociedad civil… todos podemos estar ahí, participando en lo que es mejor para nuestro desarrollo exportador”, enfatizó la ex ministra de Fomento, Industria y Comercio.
INCLUIR AL SECTOR PRIVADO
José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), resaltó que el proceso de consolidación del millonario proyecto “tiene que ser de forma pública, abierta, transparente, que nos permita al sector privado ser parte del proceso”.

Mencionó que para ello es necesaria la aprobación de la nueva Ley de Puertos, que permitiría la inversión privada en este sector, como recomendó la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el 2006. El actual marco jurídico en esa materia indica que sólo el Estado puede hacer inversiones portuarias.
Aguerri agregó que no se debe perder de vista la demanda del mercado nacional, pues de ello depende el tamaño del puerto a construir y el monto de la inversión.
MENOS COMPETITIVOS
Castillo resaltó la urgencia de que Nicaragua tenga el puerto en el Caribe, pues actualmente las exportaciones del país son menos competitivas por usar los puertos vecinos.
Detalló que cada contenedor exportado por Limón o Cortés se oferta entre 800 y 1,200 dólares más caro que la competencia, lo cual es negativo para el país.
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