Por Loanny Picado
Niños, ancianos, y gente de todas las edades afectadas por gases lagrimógenos y piedras, además de un vehículo quemado dejó como resultado una trifulca suscitada entre molestos aficionados, al concluir la final del fubtol de primera división, que ganó el equipo capitalino Walter Ferreti y que se escenificó esta tarde en el Estadio de los Caciques de Diriangén, en Diriamba.
Un aparente error del árbitro principal del partido René Guerrero, quien no pitó un claro penal en los minutos finales del encuentro, provocó la ira de los aficionados locales, pues el marcador final pese a que fue un 2-1 favorable a los Caciques, otorgaba el título del Torneo de Apertura al Ferreti, quien obtuvo una victoria 1-0 en el partido realizado el fin se semana pasado en el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND).
Carlos Narváez, defensor del equipo de los Caciques del Diriangén que ingresó en el segundo tiempo del partido, se exaltó y le reclamó al árbitro Guerrero el hecho de no declarar penalti, protesta a la que se sumaron otros miembros del equipo.
Acto seguido los fanáticos del Diriangén tomaron el trofeo de subcampeones y lo destruyeron en el terreno de juego debido a su inconformidad.
Varios jugadores de los Caciques llegaron incluso a aseverar que la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut) fue sobornada por la directiva del Ferreti, que encabeza el comisionado Carlos Palacios, debido a la amistad que tiene con el presidente de la Federación, Julio Rocha, para favorecer al equipo visitante.
David Solórzano y Remmy Vanegas, miembros del equipo diriambino, manifestaron sentirse «molestos por el arbitraje de Guerrero» que prácticamente les costó el campeonato.
Cabe señalar que no es la primera vez que Guerrero está al frente de una final de torneo y siempre está en el centro de la crítica por su arbitraje.
Pese a que los miembros de la Policía Nacional lograron controlar a los enfurecidos fanáticos dentro del estadio, en las afueras la situación se salió de control, teniendo que recurrir a los gases lacrimógenos que afectó a las habitantes de las casas aledañas.
A eso de las cinco de la tarde, el bus en la que se movilizaba el conjunto capitalino salió del Estadio de Diriamba custodiado por decenas de antimones rumbo a Managua, sin embargo, sobre la Carretera Panamericana se podían observar enfrentamientos entre fanáticos y policías antidisturbios.