“Pepenadores” del vertedero de Estelí conviven diariamente con el riesgo de contraer enfermedades infectocontagiosas, por la manipulación de desechos domiciliares, comerciales, fábricas de tabaco y principalmente desechos generados en centros de atención médica.LA PRENSA/FOTOS MARICELA JIRÓN

Salud pública y ambiental amenazada por desechos sanitarios

A diario en estos centros de atención médica se desechan materiales cortopunzantes como agujas, bisturí, vidrios; restos humanos y materiales apósitos que representan un peligro a la salud humana por el mal manejo que están recibiendo.

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Por Maricela Jirón Estrada y Meyling Marín

El manejo inadecuado de los desechos sanitarios provenientes de unas cuatro clínicas, nueve laboratorios, 19 puestos de salud (urbanos y rurales) y el hospital del municipio de Estelí se ha convertido en una amenaza a la salud pública y el medio ambiente.

A diario en estos centros de atención médica se desechan materiales cortopunzantes como agujas, bisturí, vidrios; restos humanos y materiales apósitos que representan un peligro a la salud humana por el mal manejo que están recibiendo.

En el Hospital San Juan de Dios (uno de los más grandes del norte de Nicaragua) los desechos cortopunzantes y restos humanos provenientes de la sala de cirugía se queman en una pequeña fosa de unos diez metros de largo, tres metros de ancho y un metro de profundidad. En la fosa quedan expuestos al aire libre los desechos que no fueron incinerados, lo que provoca que alrededor del sitio se instalen bandadas de zopilotes y moscas.

La fosa, ubicada a escasos 20 metros de la sala de patología del hospital, no tiene cerca y el área alrededor no está rotulada, por lo que fácilmente alguien podría sufrir un accidente.

”PEPENEDORES” EN PELIGRO

En el vertedero municipal a menudo se encuentran desechos cortopunzantes. Es por eso que la Dirección de Servicios Municipales de la Alcaldía de Estelí, en reiteradas ocasiones, ha pedido al hospital, laboratorios y clínicas que no descarten los desechos peligrosos junto al resto de basura, porque representa un peligro a la salud de los recolectores (y recicladores de basura) del basurero municipal.

Incluso los obreros del tren de aseo han enfrentado accidentes con los desechos cortopunzantes. “En varias ocasiones me he pinchado con las agujas y vidrios que desechan los laboratorios, clínicas y el hospital, a pesar de usar guantes de cuero todo el tiempo”, expresó preocupado Antonio Rivas, quien labora desde hace tres años como recolector de basura. Agregó que aunque les vacunan contra el tétano, esto no les cubre del resto de enfermedades que podrían sufrir por la manipulación de estos desechos.

[doap_box title=»Los residuos sanitarios» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • Son aquellos residuos generados en los hospitales y en las unidades de salud en general (centros de salud, clínicas y laboratorios) durante la realización de sus actividades asistenciales.
  • Hay residuos hospitalarios cuya característica de peligrosidad es ser contaminantes, como son las sustancias químicas de laboratorio, radiología o de talleres de mantenimiento.
Según la Organización Mundial de la Salud, los residuos sanitarios se clasifican:

– Residuos generales: similares por su naturaleza a los residuos domésticos.(Tipo A)

– Residuos patológicos: tejidos, órganos, partes del cuerpo, fetos humanos y cadáveres de animales, así como sangre y fluidos corporales. (Tipo D)
– Residuos radiactivos: sólidos, líquidos y gases de procedimientos de análisis radiológicos, tales como las pruebas para la ubicación de tumores.(Tipo E)

– Residuos químicos: incluye a los residuos peligrosos (tóxicos, corrosivos, inflamables, reactivos) y no peligrosos. (Tipo E)

– Residuos infecciosos: compuestos de residuos de cirugía y autopsias de pacientes con enfermedades infecciosas, residuos de pacientes de salas de aislamiento o de la unidad de diálisis y residuos asociados con animales infectados.(Tipo B)

– Objetos punzocortantes: cualquier artículo que podría causar corte (especialmente agujas o navajas).(Tipo C)

– Residuos farmacéuticos: incluye medicamentos derramados, vencidos o contaminados.

Los peligros potenciales para la salud producidos por residuos sanitarios son:

– Residuos biocontaminados que contienen microorganismos, los cuales pueden ocasionar enfermedades en huéspedes susceptibles.

– Sustancias químicas y tóxicas que pueden causar envenenamiento al inhalarse, ingerirse o al ponerse en contacto con la piel.

– Carcinógenos (agentes que pueden causar cáncer) contenidos en los desechos de los laboratorios de investigaciones biomédicas.

– Líquidos inflamables y gases explosivos que pueden causar lesiones a las personas o daños a los edificios, por el fuego o por las explosiones.

– Desperdicios físicamente peligrosos que pueden producir piquetes, cortaduras y abrasión.

– Desperdicios radiactivamente contaminados.

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El doctor José Ángel Pino, director municipal del Centro de Salud Leonel Rugama Rugama explicó que “los materiales cortopunzantes que se generan en los nueve puestos de salud urbanos son enviados en cajas cerradas a los diferentes hornos artesanales que se encuentran en algunos de los puestos de salud rural para quemarlos”, sin embargo éstos no se queman totalmente y sus escorias quedan expuestas al aire, lo que representa un riesgo para las personas que viven en estas comunidades. Además agregó que en estos momentos el centro no está brindando atención médica por realizarse una construcción, que se ubicará frente al costado norte del Instituto Nacional y tendrá servicios de rayos X, laboratorio, patología, hasta un incinerador, el que podrá dar el servicio de incineración a los demás centros asistenciales del municipio.

De los nueve laboratorios del municipio de Estelí, solo el laboratorio clínico Estelí recolecta los desechos y los envía al puesto de salud Eduardo Selva para que ahí se hagan cargo de su disposición final, así mismo la Cruz Roja se hace responsable al trasladar sus desechos hacia Managua para incinerarlos. El resto de los laboratorios clínicos queman y entierran los desechos directamente en sus propios terrenos, sin supervisión del Minsa ni del Marena, aunque para ellos esta es la medida más idónea ante la falta de alternativas para la disposición final de los mismos.

Pero para Carmen Sarantes, propietaria de uno de los laboratorios, la mala disposición final de los desechos peligrosos es un problema que debería ser solucionado en conjunto entre el Minsa, la Alcaldía y los propietarios. Añadió que la Alcaldía les cobra un alto precio por el tren de aseo y el mismo camión que se lleva los desechos domiciliares pasa por su laboratorio.

Al igual que los laboratorios, las clínicas del municipio de Estelí entierran y queman sus desechos cortopunzantes sin la debida coordinación con el Minsa y el Marena. Es el caso de la clínica de Profamilia, traslada sus desechos cortopunzantes a Tipitapa para incinerarlos, aunque las placentas son enterradas en el patio del centro médico. A esta problemática se suma la clínica de seguros del INSS, que deposita sus desechos peligrosos en la fosa del hospital, ya que paga servicios por el uso de sus instalaciones.

Mientras los desechos apósitos (gasas, algodones, vendas, bolsa de suero, etc.) son recolectados por el servicio municipal.

LEYES EN PAPEL

A pesar de que la Norma Técnica Obligatoria Nicaragüense (NTON) 05-015-01 establece que el sitio de almacenamiento temporal de los desechos sanitarios debe ser techado, rotulado, tener piso impermeable y distancia de 50 metros mínimo de áreas de pacientes o cocina, en el Hospital San Juan de Dios de Estelí no se cumple ninguno de los requisitos mencionados.

En el sitio de almacenamiento temporal del hospital los desechos considerados como no peligrosos (gasas, vendas, guías de suero, algodones y plásticos), que no son incinerados, esperan ser trasladados al basurero municipal. No obstante este sitio no está techado, no está rotulado, el piso no es impermeable y la distancia es de apenas 20 metros del área de cocina.

Cortopunzantes, restos humanos, vidrios, plásticos generados a diario en el Hospital San Juan de Dios, se depositan en esta fosa para ser quemados sin tratamiento, y en ocasiones quedan expuestos al aire libre.LA PRENSA/FOTOS MARICELA JIRÓN.

Los recipientes donde se depositan los desechos están deteriorados y sin tapaderas, lo cual representa un peligro para los pacientes desde el lugar donde se genera, porque puede provocar la proliferación de vectores.

Ante esta situación, Mercedes Vílchez, directora de Epidemiología del hospital, expresó que existe un incinerador para los desechos, pero no se utiliza por el alto consumo de combustible y en su lugar construyeron la fosa. Pero la misma no está techada, por lo que con las intensas lluvias pasadas se llenó de agua y no fue posible utilizarla para quemar los desechos durante varias semanas.

Esta no es la primera vez que enfrentan este tipo de problemas en época de invierno. Es por ello que la dirección del hospital pidió la compra de un nuevo incinerador de bajo costo y consumo de combustible, sin embargo el proyecto que se entregó al Minsa central en el año 2008 no ha sido financiado.

Esta situación no parece llamar la atención del Ministerio de Salud (Minsa) ni el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), a pesar de ser los responsables de vigilar por la salud de los pobladores y la protección del medio ambiente, como lo establece el decreto 9-96 del reglamento de la Ley General sobre Medio Ambiente y los Recursos Naturales.

“Desconozco cuál es la disposición final de los desechos generados en clínicas, laboratorios y centros de salud, solo sé que existe una fosa en el hospital donde se depositan los desechos peligrosos y en ocasiones he supervisado la fosa y les he dado algunas recomendaciones”, expresó Jairo Rodríguez, inspector ambiental del Marena. Añadió que es responsabilidad del Ministerio de Salud vigilar la disposición de los desechos sanitarios provenientes de los centros de atención médica. Concluyó que “existen muchas leyes relacionadas, pero solo están en papel”.

REUNIONES QUEDAN EN NADA

Por su parte la responsable de Higiene e Epidemiología del Silais Estelí, Egna Marina Torres, expresó que han realizado reuniones con la Alcaldía y demás centros asistenciales para abordar la disposición final de los desechos peligrosos, pero no han llegado a ningún acuerdo todavía. Afirmó que la responsabilidad del manejo de los residuos recae sobre la Alcaldía.

Pero para Elvira Lanuza, responsable de Medio Ambiente de la Alcaldía de Estelí, no se ha podido concretar una agenda de trabajo con los actores involucrados en el problema. Un ejemplo de ello es que “propusimos a las autoridades del Hospital San Juan de Dios un sitio dentro del vertedero para sus desechos, pero no fue aceptado porque les generaría más gastos de transporte y construcción de celdas dentro del vertedero”.

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“Las instituciones involucradas desconocen las leyes y por lo tanto no saben sus funciones”, concluyó.

Mientras tanto la situación continuará amenazando la salud de los pobladores y los recursos naturales (suelo, subsuelo y los mantos acuíferos) de la región. Por lo que urge la coordinación de las autoridades para el cumplimiento de las leyes, que tomen decisiones políticas y asignen recursos que permitan encontrar soluciones al manejo de los desechos .

* Las autoras son especialistas en riesgos ambientales.

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