El presidente del Comité Nobel, Thorbjoern Jagland, colocó ayer el Premio de la Paz 2010 en una silla vacía, donde estaría sentado Liu Xiaobo, el disidente chino laureado por su lucha a favor de los derechos humanos en su país, por lo que purga un condena de once años.Hasta el último momento el Gobierno chino se negó a conceder un permiso para que Liu asistiera a la ceremonia e impidió la transmisión de ésta en el país asíatico.LA PRENSA/AFP/ODD ANDERSON