Cabrera y el nuevo reto

Decir que Everth Cabrera tiene una nueva dificultad enfrente es caer en redundancia. Y a juzgar por lo que ha hecho ante cada nuevo desafío, da la impresión que los necesita no sólo para saltar sobre ellos, sino para superarse a a sí mismo, que es a fin de cuentas lo realmente meritorio.

Decir que Everth Cabrera tiene una nueva dificultad enfrente es caer en redundancia. Y a juzgar por lo que ha hecho ante cada nuevo desafío, da la impresión que los necesita no sólo para saltar sobre ellos, sino para superarse a a sí mismo, que es a fin de cuentas lo realmente meritorio.

Desde su infancia en Nandaime, rodeado por limitaciones de todo tipo, Everth se ha forjado un carácter que lo ha empujado siempre hacia lo imposible. Y ante la sorpresa de todos, llegó a las Grandes Ligas y pronto demostró que pertenecía a ese contexto. Y que estaba ahí, por méritos propios.

Cabrera es lo que en beisbol suele llamarse un pelotero marginal. Un proyecto y no un prospecto. Sin embargo, tiene herramientas plus como velocidad, brazo y defensa, que llamaron la atención de los scouts, más allá de sus 5’9 pies de estatura. Pero sobre todo impactó por su determinación y tenacidad para revertir los pronósticos.

Después de una temporada en la que levantó muchas cejas con su defensa y electrizó el Petco Park con su velocidad en los senderos, Cabrera se lastimó una pierna, y al no poder correr se quedó sin su machete. ¿Y qué es un soldado sin su fusil? Y mientras eso pasaba, San Diego consideró otras opciones, al tiempo que Everth no volvía a su nivel.

Su camino luce muy empinado para el 2011. Ya los Padres han dicho que Cabrera no es su primera opción para el shortstop. Tanto así, que han conseguido al experimentado Jason Bartlett desde Tampa Bay, para que se haga cargo de las paradas cortas, lo que relega al nica quizá a segunda base, al banco o a las Ligas Menores.

Ésos son sus escenarios para el 2011, pero una vez más queda por ver, qué es capaz de hacer por revertir la situación. Hace dos años era un jugador Clase A. Y tras ser capturado vía Regla V, saltó a las Mayores y hasta un voto para el Novato del Año se ganó. ¿Será capaz de otra sorpresa ahora que su futuro se ve sombrío?

Ahí radica la esperanza. En su determinación por hacer lo que nadie cree que hará. Claro, para jugar en las Grandes Ligas no sólo basta el carácter. Se necesita habilidades. Pero si el año pasado pudo juntarlo todo para alcanzar las Mayores, ¿por qué no creer que es capaz de volver a emerger de entre las sombras, si eso es justo lo que ha hecho en su vida?

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COMENTARIOS

  1. te quiero nicaragua
    Hace 16 años

    la verdad que las estadisticas solo son numeros que le sirven para historia, no por que jugo bien el año anterior v ahacerlo bien de nuevo, lo que vale es lo que haga en el momento y la disciplina que tenga, pero como es nica es igual creen que ya la consigio todo

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