León se desbordó en colorido y alegría con la tradicional celebración de la Gritería, en honor a la Concepción de María.LA PRENSA/M.ESQUIVEL

Desborde en Gritería mariana

La creatividad se adueñó de los altares a la Purísima y la alegría llenó las calles de Managua, León y las principales ciudades del país, donde miles repartieron los tradicionales brindis y otra cantidad aún mayor cantó, gritó y disfrutó de los regalos que se dan en honor a la Concepción de María.

Por Anne Pérez y Eddy López

La creatividad se adueñó de los altares a la Purísima y la alegría llenó las calles de Managua, León y las principales ciudades del país, donde miles repartieron los tradicionales brindis y otra cantidad aún mayor cantó, gritó y disfrutó de los regalos que se dan en honor a la Concepción de María.

Aunque la tradicional celebración desde hace más de doscientos años empieza oficialmente a las 6:00 de la tarde de cada 7 de diciembre, ayer la celebración mariana arrancó más temprano, con el concurso de altares en siete mercados de la capital.

A las tres de la tarde de ayer mismo ya se estaba anunciando que el mercado Virgen de la Candelaria se había llevado el primer lugar, gracias a la colaboración de al menos una treintena de comerciantes que se dedicaron a la decoración.

Las entidades de Gobierno y la comuna capitalina tampoco se quedaron atrás, y ayer se encargaron de instalar 15 altares en los siete distritos de Managua y en el Puerto Salvador Allende. La gran cantidad de capitalinos no se hizo esperar y abarrotaron los altares oficiales haciendo largas filas que se extendían por varias cuadras, para cantar y recibir la también llamada “gorra”.

Las “gorras” que desde hace tres años otorga el Gobierno iban desde paquetes de dulces y juguetes hasta sacos con granos básicos para los adultos.

Algunos capitalinos, en menor cantidad, decidieron dar su paseo por la Avenida Bolívar, donde hay otros ocho altares en honor a la Virgen Concepción de María. Estos también fueron instalados por las entidades de Gobierno.

Tampoco faltaron quienes se quisieron quedar más cerca de sus casas.

“A nosotros nos ha ido bien, queremos ir a todas las purísimas, porque nos ha ido muy bien, pero es más seguro quedarnos aquí en la misma cuadra”, contó José Luis Morales, un niño de 11 años que ayer andaba de grupo en grupo gritando la Purísima por las calles del barrio Monseñor Lezcano.

Él y su amigo Marvin, de 10 años, recolectaron juguetes, comida y muchos dulces.

A los que tampoco les fue mal en la colecta fue a los diez acompañantes de María Mercedes Portocarrero, pobladora del barrio Daniel Enrique Chavarría.

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  • Desde hace 182 años la familia de María Auxiliadora Vindell ha celebrado la Gritería en honor de la Concepción de María, en el barrio Monseñor Lezcano.
“Es un fervor que se ha transmitido de generación en generación y sigue en pie, ya ves, yo celebro a la Virgen desde hace 20 años y ya soy parte de la cuarta generación de la familia”, contó Vindell con mucho orgullo, minutos después de haber recibido al jurado de la Dirección de Cultura y Patrimonio Histórico que evaluaba al mejor altar en cada uno de los siete distritos la capital.

La imagen de la Virgen María que estaba en la casa de Vindell es de madera, y estaba en medio de un trono dorado con satín rojo de fondo.

En la casa de José Luis Zamora, en el sector cercano a donde fue el Banco Popular, la celebración es nueva.

“Este es el primero de muchos años que esperamos celebrar a la Virgen y recibir bendiciones”, dijo José Luis Zamora.

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“Nosotros estamos haciendo fila desde las dos de la tarde, pero está bueno el brindis que nos dieron por venir a ver a la Virgencita”, contó Portocarrero, quien ayer llegó al altar que la Alcaldía de Managua instaló en el sector de El Zumen, en frente de las oficinas del Concejo de Managua.

Según indicó la alcaldesa designada de Managua, Daysi Torres, 35 mil paquetes de granos básicos y otros 25 mil paquetes de dulces fueron entregados en la Gritería de ayer.

“Lo importante es la devoción con que asista el pueblo, con sus niños y familias”, recalcó Torres.

ARZOBISPO BRENES RESCATA EL ASPECTO RELIGIOSO

El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, fue más enfático al indicar que las familias deben participar de las actividades católicas con mucha religiosidad y sumo cuidado para prevenir accidentes.

“El pueblo católico debe tener cuidado. Evitar la manipulación de pólvora, porque la Virgen no quiere accidentes, sobre todo no quiere que los niños sufran”, dijo monseñor Brenes, quien ayer dio el tradicional grito de “¿Quién causa tanta alegría?” en la Catedral Metropolitana de Managua y junto a la alcaldesa Torres.

Hasta ayer por la noche, la Policía Nacional, que tiene desplegados a más de 11 mil efectivos en todo el país, y los Bomberos no habían reportado mayor accidentalidad por la Gritería.

LEÓN SE DESBORDA

Ayer miles de católicos celebraron la Gritería en León. La ceremonia se dio a las 6:00 p.m., luego se gritó “¿Quién causa tanta alegría? ¡La Concepción de María!”, presidido por monseñor César Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León y Chinandega.

Una vez más las calles de León se desbordaron con la presencia de los feligreses que llegaron de los municipios, comarcas aledañas y de otras ciudades.

Los niños, jóvenes y adultos cantaban los versos para recibir varios presentes, como caramelos, limones dulces, matracas, gofios, gorras, pitos, entre otras cosas, entre los cantos; Tu Gloria, Tu Gloria ; Por eso el Cristianismo ; Oh Virgen de Concepción ; Salve Virgen Bella ;Salve, Salve, Cantando a María ; Dulces Himnos , y la tradicional Toda hermosa eres.

En la homilía Vivas Robelo dijo que Nicaragua estaba en una situación muy especial, “porque si nosotros ponemos remedio todavía es tiempo, ¿y remedio a qué? en primer lugar a la profunda división que hay en los corazones unos contra otro”.

Leoneses gritan La Purísima

“Mientras no haya una paz en los corazones es difícil que podamos llegar a acuerdos que nos permitan la reconstrucción del país, porque hablo de reconstrucción, porque ha habido un desmoronamiento de muchas cosas buenas, la misma familia algo que es tan querido para los nicaragüense está en una crisis muy fuerte”, expresó monseñor Vivas.

Según historia nicaragüense, los promotores iniciales del culto a la Virgen María en Nicaragua fueron los frailes franciscanos. Fue a inicios del siglo XVIII que esta orden religiosa propagó la veneración a la Virgen en las ciudades de León, El Viejo y Granada.

Sin embargo, fue en León donde comenzó a celebrarse la Gritería, tal como se le conoce hoy en todo el país.

En el barrio Monseñor Lezcano,  la Purísima es bastante alta, lo que motiva la participación de miles de capitalinos en esa zona.     LA PRENSA/G. MIRANDA

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