Por Geiner Bonilla
La periodista María Haydeé Brenes, del suplemento Domingo de LA PRENSA y Luis Eduardo Martínez, corresponsal de este mismo Diario en el departamento de Matagalpa, recibieron el primero y tercer premio, respectivamente, en el concurso nacional de comunicación por los derechos de la niñez, organizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que este año tuvo como eje temático la educación de calidad.
Para María Machicado, representante de Unicef en Nicaragua, a través del periodismo se puede dar voz a los problemas y aspiraciones que tienen los niños por una educación de calidad.
Según ella, en todos los trabajos presentados se abordó el tema del acceso a la educación, de las condiciones de higiene, la violencia en las aulas de clase, la repitencia de grados y la educación inclusiva para los sectores desprotegidos.
Este fue el caso de María Haydeé Brenes, quien a través de su reportaje Manos que hablan, ojos que escuchan, evidenció la realidad de la única secundaria en el país dirigida a personas sordas, de la que apenas se han graduado 20 bachilleres en 33 años de existencia.
“El objetivo de mi trabajo era contar cómo están haciendo estas personas para aprender, las dificultades que pasan, sobre todo con los traductores de lenguaje de señas, que sólo hay 20 autorizados en el país. Algunos con suerte han sido contratados como maestros y otros pues les dan lo que le dan a un profesor de un preescolar comunitario”, explicó Brenes.
Con este trabajo —según Brenes— logró hacer ver que aún hay muchas debilidades en el tema de la educación inclusiva, que está muy distante de lo que pregona el Gobierno, de cero analfabetismo y educación para todos.
El periodista Luis Eduardo Martínez se adentró en las zonas rurales de los municipios de San Ramón y El Tuma-La Dalia, que en apariencia son los municipios más ricos en recursos naturales y que juntos producen más de la mitad del café en Matagalpa, pero cuyos pobladores viven en extrema pobreza. Basándose en esta realidad tejió el reportaje Municipios pobres invierten más en educación.
“Ahí hay escuelas con pocas condiciones para la atención a los niños, pero a la vez cómo las alcaldías municipales en estos municipios, que cuentan con pocos recursos en su presupuesto han asumido roles que en teoría le competen al Ejecutivo, como es la inversión en educación”, expresó Martínez.
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