Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
La Gritería, esa tradición religiosa nicaragüense en honor a la Virgen María que cada año se asienta más en Costa Rica, se celebrará este 7 y 8 de diciembre en diversos puntos del país a pesar del reciente conflicto diplomático entre los dos países.
Para hoy está prevista una gran celebración en la embajada de Nicaragua de San José, donde se esperan más de cuatro mil personas, y sin perder la tradición de cantos y gofios, se aprovechará el momento para orar por la paz y hermandad de Nicaragua y Costa Rica.
La Gritería que realiza esta sede diplomática desde hace varios años, es la más concurrida, donde se reparten matracas, maracas, chischiles, indios, pitos, cajetas y chicha; se le canta a María al ritmo de mariachis y hay quema de pólvora.
En San José hay otros sitios populares donde se le canta a la Virgen, como en el Mercado Central, donde el popular negocio de verduras y especies nicaragüenses de Guadalupe Vanegas es bien concurrido por devotos católicos.
Otro negocio también popular es el restaurante de comida típica La Gritería, nombrado por sus dueños en honor a esta tradición. Ubicado frente al parque La Merced, en La Gritería se le canta a María cada 8 de diciembre y esta vez no será la excepción.
En el asentamiento La Carpio, se realiza la novena en algunos de sus sectores. Mientras en un barrio de Tibás, la familia de Cecilia Borge celebra La Gritería con procesión en el barrio.
Aquí la celebración es particular porque asisten más ticos que nicaragüenses y hasta hay una gruta en el barrio donde hacen el altar.
Borge, originaria de León, lleva más de 30 años cantándole a María al punto que el barrio donde habita se llama Inmaculada y al finar el rezo, se reparte gallina rellena.
Son miles de nicaragüenses los que se suman en esta tradición en cada una de sus comunidades, que se divulga por la inmigración. En años anteriores la embajada la ha festejado en sitio públicos como el Parque Central de San José donde la asistencia de fieles se dispara y hasta asisten sacerdotes de la Conferencia Episcopal costarricense.