Sigue “en veremos” la situación médica de Guillermo Horacio Martínez Torres, de 25 años, pero los médicos del Hospital Lenín Fonseca luchan por salvarle la pierna izquierda, luego que el joven cayera de un bus en marcha el pasado miércoles.
Según los parientes que lo cuidan en el hospital, Martínez relató que el día que se cayó del bus de la ruta 159 le gritó al chofer que se estacionara porque se iba a bajar.
El bus iba lleno de pasajeros y él iba colgado, resbaló y las llantas traseras derechas pasaron sobre su pierna izquierda.
En dicho miembro sufrió varias fracturas y para ayudarle a pegar el hueso necesita dos juegos de tornillos quirúrgicos y cada uno vale 200 dólares.
El joven tiene en peligro la pierna, han explicado los especialistas a la familia, que se turna para cuidarlo en dicho hospital.
El día de la tragedia fue operado de urgencia, pero según la familia podría ser intervenido nuevamente, porque no está respondiendo a la cirugía.
La familia del lesionado podría hacer una protesta hoy en las afueras de la Estación Dos de Policía, para presionar porque según ellos la jefatura de esa unidad no ha hecho nada.
Aseguran los parientes que el bus fue entregado a su dueño y el chofer, Juan Carlos Torres, fue puesto en libertad.
Ni por parte del chofer o el dueño del bus, ni por la cooperativa se han interesado en ayudar al muchacho para su pronta recuperación, dijeron los parientes.
DETENIDO
El subcomisionado Orlando Arévalo, jefe de Tránsito en el Distrito Dos, al ser consultado ayer, aseguró que el busero está detenido y que está en las celdas para personas implicadas en accidentes de tránsito.
También expresó que el bus está retenido.
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