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Alba exigente con países ricos

Los países del ALBA en la negociación sobre el clima exigieron ayer en Cancún (México) que las naciones ricas “no vuelvan a las posiciones extremas” de Copenhague y advirtieron que un acuerdo será “muy difícil” si no aceptan una prolongación del Protocolo de Kioto.

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CANCÚN, MÉXICO/ AFP/ EFE

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  • En 2030 el cambio climático causará indirectamente cerca de un millón de muertes por año y costará 157,000 millones de dólares a los países industrializados, según un informe divulgado ayer por DARA, una ONG con sede en Madrid, y el foro climático vulnerable, una coalición de islas-nación y otros países que están más expuestos al cambio climático.
La miseria se concentrará en más de 50 de los países más pobres del planeta, pero Estados Unidos pagará el mayor precio económico, según el estudio. “En menos de 20 años casi todos los países del mundo percibirán su alta vulnerabilidad ante el impacto del clima, a medida que el planeta se caliente”, advirtió el informe presentado en la conferencia de la ONU sobre el clima.

El estudio, compilado por una organización humanitaria y países vulnerables a cambios climáticos, evaluó la forma como 184 naciones serán afectadas en cuatro áreas: salud, desastres climáticos, pérdida del hábitat humano debido a la desertización y la elevación del nivel del mar, y estrés económico.

Los que enfrentan “aguda” exposición son 54 países pobres o muy pobres, incluyendo India. Son los que sufrirán desproporcionadamente respecto a otros, porque son los últimos culpables de los gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático, señala el informe.

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Los países del ALBA en la negociación sobre el clima exigieron ayer en Cancún (México) que las naciones ricas “no vuelvan a las posiciones extremas” de Copenhague y advirtieron que un acuerdo será “muy difícil” si no aceptan una prolongación del Protocolo de Kioto.

Los países industrializados “están volviendo a las posiciones extremas que tuvieron en la noche horrífica de Copenhague“, lanzó en rueda de prensa la representante venezolana, Claudia Salerno, acompañada por los negociadores de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Dominica.

“Si no hay un segundo periodo de compromisos (bajo el Protocolo de Kioto) es muy difícil que haya un paquete balanceado en esta negociación“, advirtió Salerno. Los países del ALBA “no estamos dispuestos a ceder en nuestras posiciones“, aseguró.

“Hay varios países que han planteado que no va a haber un segundo periodo de compromisos del protocolo y lo han hecho de manera muy abierta“, señaló el representante boliviano, Pablo Solón, sin querer precisar de qué naciones se trata a parte de Japón, que ya anunció su rechazo públicamente.

Fuentes cercanas a la negociación de Cancún barajan los nombres de Rusia y Canadá.

“Esto, desde nuestro punto de vista, es inadmisible“, agregó.

La conferencia de Copenhague, celebrada en diciembre de 2009, estaba destinada a proseguir e incrementar la lucha mundial contra el calentamiento a partir de 2012, fecha en que expira el primer periodo de compromisos del Protocolo de Kioto.

La cumbre concluyó sin embargo con la adopción de un texto no vinculante, negociado a última hora por un puñado de jefes de Estado, que propuso limitar el alza de la temperatura del planeta a dos grados centígrados, sin detallar los medios para lograrlo.

Este texto, rechazado por varios países en desarrollo, entre ellos los de la Alianza Bolivariana, fue objeto de un duro enfrentamiento entre delegaciones durante la última noche de la conferencia.

El Protocolo de Kioto no concierne a los dos mayores emisores del planeta, Estados Unidos (que nunca lo ratificó) y China (por ser un país en desarrollo) y por ello sólo concierne a un 30 por ciento de las emisiones mundiales de carbono. Este es el principal argumento presentado por Japón para justificar su oposición a prolongarlo.

Sin embargo, numerosos países en desarrollo quieren conservarlo porque es el único instrumento legal que impone a los países industrializados objetivos en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento global.

El grupo de trabajo encargado de este tema debía elaborar este viernes un documento que recoja todas las posiciones y los países del ALBA exigieron a los países industrializados que reconsideren sus posturas antes de entonces.

El representante de Nicaragua precisó por su parte que esta iniciativa contó con el apoyo de los países africanos y árabes, así como algunos de los miembros del grupo BASIC (formado por Brasil, Sudáfrica, India y China).

“No podemos darnos el lujo de fracasar una vez más“, lanzó Salerno, precisando sin embargo que los países del ALBA no contemplan abandonar la negociación como medida de presión.

“Ni en las peores circunstancias de Copenhague nosotros nos levantamos y nos fuimos. No nos iremos nunca del sistema multilateral, creemos en él y creemos que en él tenemos que estar todos“, aseguró.

Las delegaciones de más de 190 países están reunidas en Cancún desde el 29 de noviembre y hasta el 10 de diciembre con el objetivo de reavivar la negociación internacional sobre la lucha contra el cambio climático.

Si esta conferencia suma un nuevo fracaso al del año pasado podría dañar muy seriamente la credibilidad del proceso, lanzado por la ONU en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992.

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