LONDRES/AFP
El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, anunció ayer que tomó medidas de seguridad tras recibir “amenazas” a su vida, mientras su web halló refugio en tres países, tras haber sido desalojada de Estados Unidos, donde las autoridades tratan de detener las filtraciones.
Hasta ahora, sin embargo, la presión no ha impedido que continúe el incesante goteo de notas confidenciales de la diplomacia norteamericana, que generaron reacciones de condena en numerosos países pero que, según el Kremlin, “muestran el cinismo” de la política exterior de Estados Unidos.
[/doap_box]
Convertido en enemigo público número 1, Assange, buscado por Interpol y que según la prensa se esconde en el Reino Unido, rompió su silencio este viernes y charló con lectores en la página internet del diario británico The Guardian, donde denunció los “ataques de Estados Unidos” contra él y su equipo. “Las amenazas contra nuestras vidas son del dominio público. Sin embargo, estamos tomando las precauciones apropiadas en la medida en que podemos al tratarse de una superpotencia”, contestó el australiano, de 39 años, a una pregunta acerca de si temía por su seguridad”.
El cerco empieza a cerrarse en torno a Assange, contra quien Suecia emitió ayer una nueva orden de captura internacional por un caso de presunta violación completada con los elementos que pedía la policía británica, que según informaciones de prensa publicadas el jueves, no pudo detenerlo debido a errores en una redacción del primer pedido.
EveryDNS, administrador de sistemas de nombres de dominio, anunció la noche del jueves el cierre de WikiLeaks, alegando que los ciberataques masivos contra la página “amenazan la estabilidad” de su infraestructura.
WikiLeaks dispone ahora de tres nuevas direcciones internet, holandesa, alemana y finlandesa (wikileaks.nl; wikileaks.de; wikileaks.fi). Desde el miércoles, parte de contenidos de WikiLeaks encontraron refugio en el servidor francés OVH y el resto continúa albergándose en Suecia. El gobierno francés anunció por su parte ayer que estudia cómo prohibir el alojamiento de esta web, sumando su voz a la de otros gobiernos que quieren hacer callar a WikiLeaks.
La lucha está liderada por Estados Unidos, donde varios senadores norteamericanos anunciaron la presentación de una proyecto de ley para facilitar las acciones judiciales contra Assange y su web. La diplomacia estadounidense es la primera víctima de estas filtraciones, que continúan publicándose diariamente en esta web o en medios colaboradores y han provocado una tormenta diplomática en todo el mundo.
El presidente ruso Dimitri Medvedev aseguró que esas informaciones “muestran al mundo entero el cinismo de los enfoques y los razonamientos que predominan en la política exterior (…) de Estados Unidos”. Pero inmediatamente matizó: “No somos paranoicos y no vinculamos las relaciones ruso-estadounidenses con revelación alguna”.
Para el Presidente de Ecuador, en cambio, las relaciones de América Latina con Estados Unidos están “lo menos, golpeadas” por las filtraciones de los 250,000 documentos sobre las preocupaciones y la visión diplomática estadounidense sobre temas y dirigentes de todos los continentes.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A