Terminada la temporada de huracanes inicia la de los incendios forestales.
La ausencia de lluvias en casi todo el territorio nacional, la presencia de vientos fuertes, la cobertura vegetal y malas prácticas agrícolas o de cacería convierten la temporada seca del año en un hilo de pólvora que puede tomar fuego en cualquier momento.
Para disminuir el riesgo, un total de 483 comunidades en todo el país pusieron en marcha, a partir de este 1 de diciembre, el Plan Contingente de Prevención y Control de Incendios Forestales.
Este año el plan se adelantó a diciembre, según fuentes del Gobierno, para mantener la reducción de aproximadamente el 50 por ciento de incendios forestales cada año.
Durante este mes los brigadistas voluntarios y miembros de la Defensa Civil realizarán el trabajo de campo, para identificar los posibles escenarios de riesgo, reorganizar los comités de trabajo, contabilizar los medios de transporte y cantidad de personas con las que se cuenta, y la planificación de rutas de evacuación.
Para enero y febrero se proyecta realizar las capacitaciones y actualización de conocimientos a todos los involucrados, incluyendo a líderes locales.
El resto consistirá en actuar ante los posibles incendios, ya sea con medidas preventivas o la atención a situaciones de emergencia.
Este plan, sin embargo, no se activa en todo el país, sino solamente en las zonas más secas, que son las más afectadas cada año por los incendios forestales.
El énfasis siempre está en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN); en el norte del país, con Nueva Segovia, Madriz y Estelí; en Occidente, con León y Chinandega; así como en el Sur, con Masaya, Granada, Carazo y Rivas.
De todas estas, la más compleja es la RAAN, debido a que ésta todavía no se recupera de los 1.3 millones de hectáreas de bosques que quedaron tumbados hace tres años, con el paso del huracán Félix. Todavía existe el temor de que una chispa provoque un megaincendio en la zona.
El Norte y Occidente también son seguidos de cerca por las autoridades. El Norte por la cantidad de bosques de ocote y pino que agarran fuego con facilidad, y Occidente por la poca humedad de la zona. En el Sur el riesgo mayor está en el volcán Masaya.
Este año el Gobierno no brindó datos sobre la cantidad de incendios forestales que ocurrieron en el país.
Sin embargo, los 117 incendios forestales registrados en 2009 representaron un 56 por ciento menos que el año anterior.
La cifra es claramente inferior a la del año 2005, cuando la cantidad superó los 4,000 incendios forestales.
Desde entonces, los incendios forestales se han logrado reducir cada año en un 50 por ciento como promedio.
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