Venezolanos observan casas y carros destruidos tras los deslaves provocados por las lluvias que han caído sobre el territorio venezolano en los últimos días y han dejado 25 muertos. LA PRENSA/AFP/MIGUEL GUTIERREZ

Destrucción y dolor por lluvias extemporáneas

Las fuertes lluvias que caen en estos días en Venezuela han dejado hasta ahora 25 muertos y más de 33,000 damnificados, y también severos daños materiales, como derrumbe de casas y bloqueo de rutas e instalaciones petroleras, situación que exigió la rápida movilización de ayuda.

 

 

AFP/ELNUEVOSIGLO.COM.CO

Las fuertes lluvias que caen en estos días en Venezuela han dejado hasta ahora 25 muertos y más de 33,000 damnificados, y también severos daños materiales, como derrumbe de casas y bloqueo de rutas e instalaciones petroleras, situación que exigió la rápida movilización de ayuda.

De igual manera, en Colombia las fuertes precipitaciones de las últimas semanas, asociadas al fenómeno La Niña, registran 162 muertos, según datos oficiales.

En Venezuela la cifra de víctimas mortales se elevó ayer de 21 a 25 muertos, tras el hallazgo de cuatro cadáveres en una zona popular en el centro de Caracas, según declaró a la televisora oficial VTV el director nacional de la oficina de Protección Civil, Luis Díaz Curbelo.

El funcionario precisó además que se han habilitado 259 refugios en todo el país, concentrados sobre todo en los estados del centro-norte de Venezuela, los más afectados por estas lluvias, que han destrozado miles de viviendas, la mayoría precarias casas construidas en cerros.

El ministro de Defensa, el general Carlos Mata, informó por su parte que un total de 33,442 personas están refugiadas en albergues y unos 10,000 efectivos de las Fuerzas Armadas han sido desplegados para colaborar en labores de rescate o ayuda.

COBIJO EN MIRAFLORES

Ayer, el presidente Hugo Chávez dio cobijo en el palacio presidencial de Miraflores en Caracas a unas 26 familias que habían perdido sus casas. “Hemos arreglado este espacio para ustedes. Tendrán lo que necesiten y nos iremos acomodando cada día mejor”, dijo el mandatario, confiando en que en un año esas familias damnificadas podrán abandonar las instalaciones oficiales para mudarse a viviendas propias y sólidas.

En este momento, hay cuatro Estados venezolanos en estado de emergencia: Vargas, Miranda y el Distrito Capital (norte), donde se incluye la mayor parte de Caracas y Falcón (noroeste).

Falcón, con muchos de sus municipios totalmente anegados, es uno de los más golpeados por las lluvias, con unas 35,000 personas afectadas, precisó Díaz Curbelo.

[doap_box title=»Titulo del Despiesdsdfsd» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box]

DAÑOS A INFRAESTRUCTURAS

Las carreteras también han sufrido estragos. Ayer, el vicepresidente Elías Jaua llamó a no transitar por la autopista que une Caracas con el oriente del país, salvo que sea estrictamente necesario.

En el estado de Miranda, uno de los más populosos de Venezuela, hay cuatro personas desaparecidas, más de 4,000 viviendas dañadas y 66,000 hectáreas de tierras productivas afectadas por las lluvias, según un reporte de esta gobernación opositora.

Las intensas lluvias también paralizaron las importantes refinerías de Cardón y Amuay, ambas en el estado de Falcón, cuyas actividades han sido restablecidas “casi en su totalidad” luego de que se solventara una falla eléctrica que detuvo sus operaciones desde el lunes.

Según expertos de la Universidad Central de Venezuela, las lluvias que cayeron durante noviembre son las más intensas de los últimos 40 años, al igual que en Colombia. Las precipitaciones, que caen casi sin pausa desde fines de la semana pasada, se extenderán todavía por unas 48 horas.

Los habitantes de Venezuela todavía recuerdan un terrible derrumbe que devastó la región del estado Vargas (norte), cercano a Caracas, en diciembre de 1999 después de tres días de una lluvia torrencial y dejó, según cifras extraoficiales, más de 10,000 muertos.

COLOMBIA VIVE IGUAL

El que ha sido considerado como el peor invierno en los últimos 40 años en Colombia deja un trágico balance por las víctimas mortales y el daño causado a la infraestructura vial del país.

De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam) el fenómeno de La Niña de este año es comparado con las temporadas invernales de 1973 y 1988, y la del 2010 supera las dos anteriores, siendo la más fuerte.

En la mayoría de las regiones las fuertes lluvias en la primera quincena de noviembre habían superado sus promedios históricos. Se espera que entre este mes y enero y febrero de 2011 las temperaturas se normalicen, lo que significa la disminución de las lluvias.

De acuerdo con un informe presentado ayer por el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres en Colombia, las fuertes precipitaciones de las últimas semanas han dejado 162 muertos, 223 heridos y más de 1.3 millones de damnificados.

Asimismo, más de 1,780 casas han quedado destruidas y otras 223,000 han sufrido severos daños a consecuencia de las inundaciones, desbordamientos de ríos y deslaves de tierra que afectaron 28 de los 32 estados del país donde el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos decretó estado de Calamidad.

Según la Dirección de Gestión del Riesgo del Ministerio del Interior y de Justicia en los 623 municipios afectados de los 28 departamentos y el Distrito Capital se reportan afectaciones en: 451 vías, 25 puentes vehiculares, 53 puentes peatonales, 88 acueductos, 16 alcantarillas, 8 centros de salud, 118 centros educativos, y 32 centros comunitarios.

El lunes, las lluvias causaron estragos principalmente en Medellín, donde cayeron árboles y se registró congestión vehicular y rupturas de techos.

El presidente Santos manifestó hace dos semanas que su país pediría un crédito de 150 millones de dólares al Banco Mundial y usaría 25 millones de dólares incautados a los narcotraficantes para atender a los afectados por las lluvias.

De acuerdo con Santos, en lo que va del año se han destinado unos 500,000 millones de pesos (unos 270.3 millones de dólares) para atender la emergencia, pero se necesitarían unos 4.8 billones de pesos más (unos 2,594 millones de dólares).

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí