WASHINGTON/EFE
- LA PRENSA conversó vía telefónica con Pedro Zuazua, director de Comunicación de El País, en España, quien manifestó que los documentos sobre Nicaragua se publicarían si su contenido es relevante.
De acuerdo con Zuazua, aún no ha salido ningún cable que involucre a Nicaragua en el análisis exhaustivo que se les realiza.
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Según los cables diplomáticos de EE.UU. filtrados por la página de internet WikiLeaks al diario El País, Massa confesó a un diplomático poco después de dejar su cargo, que quien dirigía el Gobierno era Néstor Kirchner —quien falleció el pasado 27 de octubre— y la presidenta “cumplía órdenes”.
El funcionario revela que el que fue “mano derecha” de la mandataria le confesó que tuvo que lidiar con una mandataria “sometida” a su marido y opina que “la Presidenta trabajaría mucho mejor sin Néstor que con él”.
En otro cable también citan las opiniones del ex asesor Alberto Fernández, quien más “discreto” afirma que Néstor Kirchner tiene “mejor reputación de competencia que su esposa”, pero considera que “no podrá ganar las elecciones de 2011”.
Por otra parte, ayer el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, reiteró que Ecuador está interesado en invitar a Julian Assange, el fundador y director de WikiLeaks, para conocer la información útil que éste pueda proporcionar al país.
El ministro de Exteriores advirtió de que su país quiere tener información, “otros no quieren tenerla, otros quieren desestabilizar gobiernos, agredir pueblos y son antidemocráticos y golpistas”.
Finalmente, el ex jefe de Estado de facto de Honduras, Roberto Micheletti, dijo hoy que el embajador de EE.UU. en Tegucigalpa, Hugo Llorens, es un “gringo cubano que no es de aquí, ni de allá”, porque “con todo mundo quedó mal”, con su informe sobre el derrocamiento en junio de 2009 al presidente Manuel Zelaya.
EFE
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La publicación de nuevos documentos de WikiLeaks causó ayer sacudidas en capitales como Madrid, Kabul y La Paz, una fuerte condena de la OTAN y mayores restricciones al acceso a bases de datos de cables diplomáticos por parte de Washington.
Uno de los mayores revuelos del día se generó en Madrid, tras la publicación en el diario El País de documentos que aseguran que EE.UU. presionó para frenar las investigaciones abiertas en España contra norteamericanos por las torturas de Guantánamo, los vuelos de la CIA o la muerte del camarógrafo José Couso en Irak.
Jueces y fiscales salieron al paso de los documentos al negar las acusaciones y defender “la autonomía” del sistema judicial español. A su vez, el ministro de Justicia español, Francisco Caamaño, calificó de “rotundamente falso” que EE.UU. ofreciera 85,000 euros por cada preso de Guantánamo que España se decidiera acoger.
TUMOR DE MORALES
El Gobierno boliviano desmintió ayer que el presidente Evo Morales haya padecido un tumor de nariz, como reveló un telegrama diplomático estadounidense divulgado por WikiLeaks, y aprovechó para volver a acusar a EE.UU. de prácticas “abusivas, maltratadoras, imperiales e intervencionistas”.
El portavoz del Presidente, Iván Canelas, reiteró ayer en rueda de prensa que Morales “nunca tuvo un tumor” y que la operación a la que se sometió en febrero de 2009 fue para arreglar su tabique nasal.
Según el telegrama divulgado por WikiLeaks, el ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, dijo al entonces embajador estadounidense en Brasilia, Clifford Sobel, que Morales sufría “un grave tumor” en la nariz.
“El ministro de Defensa confirmó un rumor de que Morales sufre de un grave tumor”, informó el diplomático a Washington, el 22 de enero de 2009, lo que según Jobim explicaría “por qué Morales mostró estar falto de concentración” en algunas reuniones.
BRASIL SABE DE FARC
De acuerdo con otro de los telegramas publicados por WikiLeaks, Brasil conocía la “presencia” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Venezuela y consideraba al Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, como la “principal fuente de inestabilidad” en la región.
La información aparece en cables enviados en noviembre de 2009 desde la embajada de EE.UU. en Brasilia, en los que se recogen conversaciones de una funcionaria estadounidense, Lisa Kibuske, y el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim.
“Hablando de temas de seguridad regional”, dice uno de los cables, “Jobim reconoció en la práctica la presencia de la guerrilla de las FARC en Venezuela y ofreció sugerencias para construir confianza en la frontera entre Colombia y Ecuador”.
“Preguntado sobre la presencia de las FARC en Venezuela, Jobim dijo que si reconociese su presencia eso podría arruinar las capacidades de Brasil como país mediador”, explica la nota.
La filtración de nuevos cables diplomáticos estadounidenses puso también en apuros al presidente afgano, Hamid Karzai, quien aparece retratado en un documento de agosto de 2009 como un líder corrupto que aprobó la liberación de narcotraficantes y criminales.
El mensaje denuncia que 150 de los 629 detenidos, que fueron entregados al Gobierno afgano por la coalición militar internacional, fueron liberados sin pasar por los tribunales desde 2007. Entre los liberados, según el documento, estaban 29 ex detenidos de Guantánamo.
Además, los telegramas diplomáticos confirman el temor de la diplomacia estadounidense y británica a que el programa nuclear pakistaní acabe facilitando material radiactivo a grupos terroristas, así como su preocupación por un potencialmente devastador intercambio nuclear con India.
El presidente francés Nicolás Sarkozy tampoco sale muy bien parado en los cables diplomáticos, que lo describen como impulsivo y autoritario, aunque señalan como un punto a su favor su proamericanismo.
En Washington, el Departamento de Estado adoptó hoy las primeras medidas concretas tras la filtración al incrementar las restricciones al acceso a las bases de datos de cables diplomáticos.
Por su parte el secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, calificó ayer la filtración de “embarazosa”, aunque dijo creer que las consecuencias serán “bastante modestas” para la política exterior de Estados Unidos.
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